ForoTioT
COMEDIA FAMOSA.
ÁNTIOCHO
Y SELEUCO. 4
DE DON AZ) GVSTIN MOKETO.
Hablan en ella las Perfonas fíguicntcs.
AntictU. Príncipe. Tle-era, Criada. Ajlrra, Dama,
linj -f t, Graciela. Nicanor. Zrififtrato.
tfirmtamtM, Reina. Selcnco, Rey Je Syria. M. fun.
JORNADA PRIMERA.
Suena raid» de tempeftad ,y falen Antiocho , J
Luquete Je camino.
.¿«/.Terrible tempeftad : válgame el Cielo!
Luf.Si hari, pues todo fe nos viene abajo:
i alguna claraboya de el ap*lo,
«iuo moto, para cebar por el atajo.
An:. Luquete! Laan.S eñor. ¿«/.Toda mi oente,
fin duda fe ha perdido.
Lay.N ofotros, fi dio» ya fe ban acogido,
icremos lo» perdidos lelamente:
pue» aquí el Cielo, aanqne nos coge lezos,
tricándonos eíti como abadejos.
Vise el Cielo, que quando con lidero,
c)ac .Yutiocho eres tu, bijo primero
de Se lenco , a quien Syria cedió el mando,
y que aquí, como yo, te citas mojando:
y aun mas, porque mi capa tofea, y bafta,
algo mas tarde el agua la concr-iíta,
que la tuya delgada, y guarnecida,
caigo ya en lo que fcn fas honras Je 'ta vida.
Toda es mejor, i mi pobreza apelo,
que aq -¡cfta barcia capa, en une me fundo,
ticae m eacs adorno pasad Waedo.
pero mas remitencia para el Cielo.
Antiec . Dices serdad. Lnq.Y como que la digo
« •, la ezperiencia, feñor, es fiel teftigo:
ay mas que ver, que al Labrador'fencillo,
al Sol de Julio en el ardiente licita,
azotando las muías d.fde el trillo,
trinchar la parra de haces defeompueftn,
y dífprecian lo al So!, amontonarla,
y quar.do el aire corre, Jcfaudarlj,
con la horquilla ganchofa confa el viento,
que la ligera pija lleva áun lado,
y del pelado grano, que hace ais ¡coto,
le deza un rabio per amontonado,
fin que te ofe «da el Sol, fino es que ret?
que fe va antes, que Ce acabe fu tarea»
Pues í¡ a! campo vi un Principe, ícguiJo
de caballos, carrozas, r Soldado»,
de tantas atenciones afsiftido,
terercnciis, 1 i fon ¡as, y criados,
arreverafe a eftir fin trochos miedos
un nuarfts de hora ai Sol» Que !í dos Credos
le di en la bola, qoan do el colodrillo
no le taladre agudo c n tabardillo,
A porque
7 -c? ' * / * í r ^ í ,
po. que fueron fus rayos mas córteles,
11:1-1- jaqueca para rreinra rabies.
■r*..::ale un Labrador ( de n gis alto)
dc . 3 f’ s > migas, pepinos, v tomates,
V brinca treinta pi.es Je í o o un falto.
■I « mola un ieñor áeaqurftos difparates,
y 0.0 por rempl.-nza Ja ala muela
pollos, capones, y agua Je canela:
y b pafla un arrovo algo arrojado,
el ia.to Icaía va deí> enojado.
Ha , feñor, c¡ue el 1 er pobre en efta vida,
. cs mas 1 iqueza, v nv nos conocida.
^/.Luquete, me ral vienes. Luq. Heme hartado
oe meras oy, y me han moralizado.
-í»í.De efte monte 1 el abrigo ciperarémos
al du. Lay.Aqui la nochepaflaremos,'
aunque poco del agua defendidos.
^"•Aqui es fuerza quedarnos d: tenidos,
porque el termino es efte leñalado,
donde a la Reina he de encontrar. taa.Que h t
tu Padre en fer marido, (dado
can ya cinquenta años que ha vivido?
X>e tres rnugeres ha arraftrado el luto,. .
íe cafa con la quarta?
5 ^ ñ como a las otras efta enlárta,
io ha de hacer con la quarta, y la requinta,
con que puede, íí afsi el naipe le pinta,
para cantar de todas los placeres,
iacer una guitarra de mugeres;
Hias porque en la alulíon nada me muerdas,
íerá fin duda, porque ellas fueron cuerdas.
¿f#r.En ninguna elección na Padre ha lido
mas atento que en .fta, pues ha unido
con fu poder otro no menos grande,
para que el Alia mande,
pues porque todo fu valor la rija,
caía con Eírratonica fu hija
dtl Rey, ron que íerá el maspoderoío
Jel Imperio Oriental. Luq. Pues mas gíoricfo
calándote con ella no quedaba,
pues el mi fmo tropheo en ti lograba,
ín la d -¡proporción de laedad vieja* fj-
haviendo u.i mozo con qufc» hacer pareja? ^
4 /it.A mi me caía con mi prima Aftrea:
no quiera el Cielo, que mi amor lo vea,
que mi vidafera defefpcrada:
ay fombrade mi horror idolatrada!
Pues defde que ei pincel tendió a mis ojos,
íolo vivo de penas, y de enojos.
A Aftrea. en fia, ya la ofreció mi mano,
que eílotedebe al f-r hija defu hermano.
Y por qaj á la Reina á ti ce achia?
-<ís*.For rer It aca.o mi melancolía,
. v iando J'zerías tierras, fe divierte.
L-'K- Qcaiauc :s fama de la Reina acierte
cu\ .■ kermoíura iguala con fu vuelo,
no te en:bia. 5 . ver tierra, fino Cielo.
Aot.Por ver !í es como dicen fu hermofurj,
nunca ver he querido fu rctraro.
Laq.Si iilonja no fiie del pincel grato, ¡
en maños de tu Padre fu pintura
he vifto. Ant. Y fus facciones fon tan bel!-
Luq. Cóaflus tkts ojos fon nieblas las Eítreli*j/
l^icaoor dentro.
Acia el monte guiad. Otros.Tot la ladera
Ant. Mas que voces fon éftas? La^.fthlc. Ar‘: R
acalo es m 1 gente, ^ *
que me bufea? Ijc5.N0 es, porque de enírt»
viene el tropel que efcucho,
^ que aunque yo no lo veofuena mucho.
Nicanor tier.tr. Eñe abrigo tememos hafta el^
Iwj.Quien íerá? Ant. Que es la Reina he ima^
pues ti efta noche aquí . llegar debía,
y lo mifmo que á mi les ha" paliado,
como el cafo es teftigo, ’ ;
fuerza es que tomen efte mifmo abrigo.
^Lxq.Tút-, la Reina es. Ant. De que lo infieres!.
Luq. Del mucho ruido, que hacen las mugeres.
aásf.En q hacen ruido? Luq. Con fus pompas ij.
y aun en ello andan ya como campanas, (ñas,
Dentro Nican.Aaui puede apearfe vueftra Altea,
Ant. La Rema es. L^.Apeaíe una berhrza, -
Salen la Reina, y Ijamas de camino , y Kicena,
y todos los criados, que pudieren.
Ñican. Aoyi puede tu Alteza rcrirarfe,
hafta que el Cielo ¡legue á ícrenarfe
de tanta tempeftad. Reto. Qué obfeura nocid
Luq. Yo folo por el ruido he vifto e! coche.
Ant. A qui, aunque no le encuentre conlaviftá,
tiene ya vueftra Alteza quien la afsifta. f
Rein. Quien es? ^ízzt.Quien ccnio hio vemmci
de vueftra mano el rrimcpho generóle,
a vueftros pies eípera. Re:'#. Quien fois dudo.
•'L» 5. Manes, y pies, enrri^de memdo. B
A nt. Antiocho foi, ftñora. Red*. Vueftra Alten
llegue a mis brazos, pues, y !i éxtrañeza
culpe a la obícuridad, y al accidente, - 1
que haver fobrcv enido de repente, j
a entrambos nos diículpai como ríeos
vueftra Alteza? Ant. De hallaros dsícofo, '
Y de algún daño vueftro temeroíb ' " ]
coa la noche. en vos rlieguTíáfe '
buena vengo, aunque ce ella fatigada. 1
ÑBtt £1 parabién le doi á mi defeó, -
o *
tf!«
cío
«• , «ge ha Wf. vv,«í Cari rtr»gi- -t*.
tele . T quien fe «OS* Lu-.Q*"* per "-■»;•
, a t , ‘-.zs de R-y £»cbs • i «#**>•
Fajs.PuM ci-, ro- a Capera?
! „.To pee *a jk : -» «»■ T í
ó Jfí no Ib* } o »= ■*»>” Je 11
a!T j aadaríe tomando pne U coy».
ttfr «v-~ q a ¿é ¡cc L»i.blí tara i ir : n • mete,
_ v - ue es pierio o. y bebe con Ln «.etr.
Fri». Yo os conocnc de aoa* a WJ3tt.
l^tDernork» iob cnbrotnc t! Wfete.
KfeMiocin i bvfcar ram js íicami o,
r-rir »ct fi ay *’¿«n Pneblo aquí reciño,
en e*c fe no. qwr efte monte abriga,
Í^rdf ten IBM repero i 'a í-.tig*
Ut temporal rftArfcznrfira A te ra. vafe.
J-. Uyt4 U diligencia con prrffcza.
y entre rsnto, qusalrergse mas detente
( , Jera prevenir efte arcítieore,
en la rabada gruta de cftar peña»,
allí ot ofrecen tus confutas féña*
sí.ieuto. Seúf.Si á los dos nos lo permití
mi defeo, feñor, por ros le admite.
jtnt. Ya los inores que cipero
de ros, teñora, recibo.
Sien: añiles des en ten a f tiente defeca
jtnt id i , w eríTM en el tbeatre , y leí
demas en ti fíele , y Lnonete
teta ten fiera.
Lwj. Varooeos codos ¡estando.
Flee . Quien rs? L*j. Pregante que J ¡te*
fin duda es efta la gula,
que tienta por lo» noiicoi:
quien es Ufia!
ríar.Mas bato.
JLary. Mondonga?
r.V.Masun poquito.
Lq.Canani
jiV.No gado apodas.
I_ra.No ay en Palacio otro oficio
de Damas: es fabandija
de acia Enanos, ó Negrillos?
TUr. soi el placer de la Reina.
Lnj.Di ma placer, tal no be tiño.
F.V.Digo, que foi el placer.
laq.Te arras acato la! ido
dt un Auto Sacramental;
pero fegun lo que bis dicho,
mi profcfsion c defiriendo,
conmigo fritas.
Fije. No frito.
Líei.1%3 por qack
fUr. T^ac yo m a-
taf.Coa*^' ocióte es tu Oudt|
rosqee tengo poco pifo,
j -^.y j T _-v, eres tardo.
Cay. Cetro tapa de Fiia got
y ¿ ra.iJoe ¡ «pe hilo,
como es tu gtacás?
fíar.Fi oreta.
iaso-CortaJa’ Ffar.J ugJ t w x rrlimpfl
y la tuya' L*y.' o, g' ri a.
ríar.Bucna ti ia danza. L*f. EmbiJ*
un poco de galanteo.
Fiar. Mi relio, y demos principio.
Loy.Pues somemodc de «lrfenro,
que yo he Je quererte un *igh».
Frío. Mui cui la, Iota me traen
de rttíftro mal 'os ariios,
porque Je uniautxlu
paitan ya, legues me har. dicho.
afar.Mi mal, ieñora, es ti Hiera.
Reta. Si tiene calda, es precito,
que ya no es mellneob a.
Fler.X caula, que en ru.flro oidn
tiene librado el remedio.
IUa».Pues leguto» rueftro alivio;
decid, en aue puedo yo
lograr ¡a dicha que eftimo.
de poier datos remedio»
víer.Solo del hlentio mió
¿aldrán para tos mis penas,
coa confianza, que os pido,
de que fcaiu tepulchro
rueilro pecho.R»/'*. Yo os lo fio.
Ant.Vtxcs ya que ros me mandair
lo que jo en ros fblktto,
oíd, lenora, la caula.
JUi».Yi mi atención apercibo.
jíne.íi Principe Arfenio, hermano
Jel Rey, de mi Padre, y mi Tin»
compjaero en fus riílorras,
fue Je las armas Caudillo.
Murió gioriot'o, quedando,
porque no turo mas hijos,
mi ptima Adrca, heredera
de las glorias, y | vS brtos.
Viendo mi Padre ’t deuda
«le la fangtt en los fenicios,
que en dilatar fus Ertadof
debió á hermano tas amigo.
Por rumpfir la obügidio.V
de lu hermano,- y de ri tnifmo,
refoirió hacerla qó cfscü.
Ai
4 ,
a colla J e mí martyrio.
No porque efte cabimiento,
fueiie co i.rra mi alvedrio.
Porque yo la mire fiempro
iinadveríion, m cariño.
■Ni porque i mis ojos nunca
tuvieile en talle, ¿ eftyú,,
deiproporcion la hennoíura,
o deíaircs el atino.
Ni íín amorta miraba,
" C ,° D el ’ 'l ue ^n>pre ha havido-
«ndosque fe crían fnntps.
®n linage de cariño,
que aunque es amar, no es querer
que en ei quereres precifo,
que aya defeo, y amores,
” n deleo, ay infauitos.
f í te T’ qUe en eí qu^er
fehacedelotrodjftinto,
es hijo dé admiración;:
porque quantos han querido,
es, porque un fu jeto vieron,
donde hallaron por inftinto, 1
una proporción igual
á ingenio, y tus íentidos,
que nunca vieron en otros;
y ella admiración tes hizo
entregar fu voluntada
mas dos, que íTempre fe han vifto,
como mcapacfs-eftdn
á ella admiración que digo,
aunque fe aman-, no te quieren,
que es efe&o muídirtinto
el quererle: con déleo,
ó el aroarfe con cariño.
Yo, pues, con mi: pr j ma Aftr£
en un eftado indéciio,
ni ilé amar, niaborrecer,
haltéliempre mi aJvedrio’.
Harta qué un din a mi mano-,
acaío un retrato vino-,
que guardé por fu Üerraofur»,
curiólo, uncriado mío,
Halióíe entre ¡bsdéfpojos
dé una bataRa perdido,
de dueño ignorado-, tiendo
también igñqradoél mifmo.
Pufo el pincel a mis ojos,
un rortro tan peregrino,,
que aunque cabe en mi- memoria,,
»o cabe en los labios mios,
Oeídeque vi erte retrato.
aquel agrado iadeciío,
que con mi prima tenia,
fe trocó todo en defvio;
porque como la miraba
couío iertorvo demialivio,
luego mi amos la propuíb
la nuícara de enemigo.
He fecreto mi cuidado
varias diligencias hizo,
«emitiendo a varias partea
la copia de efte prodigio,
por Ii acalo de fu-dueno,
tos o;os, ó los pidos
de los qne andan varia» tierras,
me pudieran dar indicio;
mas todos fueron en vano,
y yo mas inadvertido,
que a un Sol de fombras cubierto,
uacie pudo haveríe vifto.
Con quitarme la eíperanza,
llegué i perder el fentido:
quanto perdí en la razón-,
creció mi amor ea delirio;
2 ue es eI amor como el árbol
a quien quitan lo florido,
y cortándole las raipas,
fortalece ea íu principio.
Tomaba eh retrato á fojas,
y hablandó con él. fih juicio,
de no refpondérme ingrato.
Je arguia en e l delito.
Ojos hermofós, decía;,
para matarme tan vivos,»
como no veis foque lloro,
b eftais mirando los mios?
Si mi fineza os merece
piedad, por qué tan efquivos?
Sino veis, por qué miráis?
Si mirais,ccmo ibis tibios?
Habíame, hermofo milagro,,
que aunque Un almare miro,
la que me has quitado a mi
puede tener efte oficio,.
Con la vida queme quitas,
ni tu vives,’ niyo -vivo:
Si mi vida no aprovechas;,
para que' Has. hecho ei delito?
Pero fí yo te la he dado,
culparte es ciego delirio,
que no esen trtyrania, ;
lo que es en mi íacrificio.
Mas fi te la di, agradece; -J.
» E te &!ti el fea tiño,
Lsb'anie con táe aS rroro.
que teeftiñ ¿iodo en iñ.piro#;
y 6 oo puedes . que cipero'
Qoe bwo rn ti loliciro,
6 eres c ¿paz de mi «Uño,
* kicrpaj del beneficio'
Peto el dotar de no hablarme.
o>c envuelve* ra so
qce lurec íxrot no ir.t has hecho-
un- poco me has ofendido.
1.0 ignorado de mi mai
de-, perro les i nceoti ros.
en el naor ¿e mi r adre .
mas temor de mi peligro.
Y no fallando en m i dolencia
mas Señas, ni bu» indicios,
que de ona melancolía
ierrrpuefta en patafifmos.
vieron, que el mejor remedie
era, cue el tiempo remiíTo
bick fle en mi mal la cura,
que fuete hacer el ole ido;
y i un tiempo fe Suspendieron
mis bodas, y mi peligro,
porque cefsó mi violencia,
pero r.o el incendio mío.
A eñe tiempo quilo el Ciclo,,
o mi ventura k> quifo,
que lograre el Rey mi Padre
ct acierto de elegiros,
y halla i legar á iu Corte,
para tac largo camino,
el reñiros á leí v ir
fió del cuidado mió.
Vi: iidomc yo rn efta dicha,,
y ha viéndome ya trafdo
rueftra fama 1 a noticia
del d deuno peregrino,
que o* ituftra. Ies. di luego
albricias i inis fenchios;
porque luego me ofreeio
*»i milma pena el arbitrio
de daros yo p-rse Je ella,
pues *o» podeir Ser mi alivio.
«i dolor. Señora. es verme,
‘} oc eftamio, como o» he dicho,
me manden dar a otro dueño,
lo que no tengo por fino,
ti alivio, qaeyoespeT%
de v ueftro ingenio di v rno,
a dilata rrae efta muerte.
*;ue anr, reai’i no r**-ftr'.
V*.ftros prudentes oaiago».
vueftros diiCtttos cariños
podrir» fo!o cor» ir» i Padre
revocarme efte peligro.
Su! . erviiie mi desdicha,
baila -;ije el cruel oeftiao
fe t; mete en la tyrar.ia
de ¡u violencia conmigo,
o ha ¡e yo ai dueño que a jor* r
ó Se emiende mi delirio,
6 Se acabe la clperaoa,
ó me remedie el oiviuo.
ó mi ceguedad conejea,
y á no tener otro alivio,
o muera yo de infeliz,
que es el remedio mas Ero.
Jai*. Adro irada o» he e! ruchada,
y antes que os responda, os pido
que me digáis, el retrato
donde le tenéis.
afjsr.Cooraigo.
Reí». Lo que a admiración me mueve,
no es el haveros rendido
a amar á una copia muda,
quando fo forebra es pteófo,
que os refiera i la memoria
el fujeto peregrine,
que ella os efta retratando.
Y en el Mando ya fc ba vifto
amor tan ciego, y tan loco,
que bien a una eftatua quilo,
fin refiftirfe a un lulero,
líendo bárbaro delirio,
pues contra tuturalcza
quilo bien a un marmol frió.
¿o que me admira es que traiga
vueftro coraron configo
el alimentz» del daño,
quando ignoráis el camino
del remedio, porque- serlo,
pues no le haveis conocido,
puede ler muerta ella Dama,
o cafada, que es lo nsUino:
y es no prevenir el daño,
igualáis el defatino-
de querer bien a ia eftatua.
Y aora por reipuefta os digo,
que en quanto á vueftro temor,
y folicitar fu alivio.
correrá tan por mi cuenta,
que al ser que kilíciiaco.
jetdcií,
é
pesiéis, ese TDeftros eaicaies
do ion raednos, fino asios •
Aní tocho } y
nías ello ha de íer haden.:®
ros una cola cae es pido.
jixtiec.Qué es, ieñora?
Hcfo.Que me deis
a mi el retrato, no di®»
para perderle, lino
que en el depoíito hiio
le tenga vneura pafsion,
per no tener el peligro
de fomentar rueílro daño
tan cerca, que efti en vos miimo.
aí»í-Un gran pelar me haveis hícl'^o,
y un gran favor.
Kezjr.Conio ha fido?
¡lint . El pelar es, el pedirme
teda el alma een que vivo;
y e! favor es, cue lea tanto
lo que vos me haveis pedido,
porque veáis la fineza,
con que fiempre he de fer Tiros.
Ella es, ¿ñora'- mi vida.
V>Mt el ce trata.
Tjcin . Yo la fineza os eftimo.
Ekj.Muí bigo vá aquel coloquio, af,
y eftoi por interrumpirlos,
porque hablan mil necedades.
rler.Pucs labes tu lo que han dicho}
¿íí^.Dice el Principe, que el Rey
fu Padre, como es tan rico,
tiene Tacado recado
para cofa de treinta hijos:
y la Reina dice, que ella
jio trae tanto prevenido,
porque no puede parir
arriba de veinte y cinco,
y loeílan regateando.
J3entre Nic.Voi delante de aquel rifes
caminad.
Leziantanfe.
hein . Qué ruido es elle ?
Luq.Como eñniaos retraídos,
aqui vienen a prendernos:
feñeres, qué de MiDiílrosí
Sale Sicewor.
Jiic.A la falda de elle monte
un pequeño Psebio he vilo,
de donde a guiaros vienen,
yá de luces prevenidos,
fus milicos inoradores.
Luj.Y ufted acafo ha habido,
¿efe
elenco.
fí avra tamas para todosí
Jv-ran.Solo le cfti prevenido
alus Altezas alvergue,'
porque es de pocos vecinos.
E»j.Y paranueltras bajezas,
leñer Furri.l - r
Xiraa.NoIe La l.avido.
Luq. Pues yo he de dormir en cama,
o echare per ellos trigos.
Devfrv.Yiva nuefira Reina, viva.
Sellen los Villanos con teas encendidas.
Acia aca llegad, amigos.
i . Viva fu merced mil años,
z. Ello, Fafqua!, es poquito,
viva come mi ir.t.ger.
i .-.'^.Brabas hachas han traído;
Ion, pues, de ¿Cofradía?
I. No, feñer, oue fon de pino.
^ísr.Valgmie el Cielo! Qué veo?
mi muerte en ¡a Reina he vifto.
Reí». El Principe es rr.ui galan;
mas, Cielos, qué es lo que miroí
mi retrato es el que veo:
ya es mas terrible el peligro:
toda me ha cubierto un yelo:
el Principe, ha enmudecido,
y yo de vene también.
X«j.Señorcs, vamos-camino:
qué es ello? Acafo eftá aqui
enterrado algún Judio}
Oiga.
Hor. El Principe, y la Reina,
fe han quedado fuipendidos.
íuqSoci figuras Je taoiz,
* C i ' . .
que es la acdonque eítan texidos
fe quedaron para freír pre.
Ha, leñor? vizí.Cielos Div inos,
la Reina ha vifto e! retrato,
y ningún medio apercibo
para emendar efte verro.
Rern.No mi turbación dé indicio “
de las deudas en que eíloi.
Varaos, feñor.
Ant. Yo os fupílco,
fenora:- Re;«,Que me pedís?
Ant. Yo, feñora, nada os pido,
fino que a mi, porque vos;-
Kfór.Qué decís:,'
Ant . Ya no lo he dicho?
Rsór.No os entienda.
Ant . Yo tampoco. .
Usin.ViiSi qué os turba*
T
Den
jlme.Vñ i en e rrSo,
que rot j, ¡:nora, are anerJe,
¿; que bo klria trrr'o
«1 retrato cae o» decía,
perqué !e üexé éfcooJMo,
y ctíe que os di rj otro vneflro»
que a! ponerme to en camino
para reñir a hulearos,
me dU> mi Padre advertido,
para -o: to os conociera;
y aí’si, úriOra. os tupi ico,
que ti retrato me volváis.
Jk¿».Pire* ti e/lo. Principe, ha fijo,
ya que ct le ha Jado mi efpofo,
yo he de volvcrfele i el mifrr.o.
I iaíar.Ya en mi mal oo ay mas remedio,
I qtu morir.
jSerc.N'o entráis crmtaigt*»
J jíK. -Si, leñora: pero ante»,
qoe ro le vcdvais os pido
elle retrato a mi Padre.
>ri v . Pues por que!
-df* .Porque es preelfe,
que no guardarle, parezca
poca ti orza de hijo.
; fceró.Anrcs efla es roas fineta.
jtm.Vio es yerro repetido,
i 9-rm . Luego haveis .hecho otro ytrrO»
n-4n t . Si, mas hré^i .teftino. \ ic
ata. Y en que errático!
rr.No lo sé.
r». Vamos, Principe»
f.Ya os Irgo.
r;*.Que mal principio que llevo! 4f.
' rr.A que mal fin tre encamioo' mp.
r a . • Alt a el f ey Seirvc. , Jtjlrte,
hrifiJtrMtt, y mtmmfmMttmirmtme
^d<«.Cumo el parabién, A Pírea,
no roe Jás de i bien ruc et pero?
Pues fi ay dicha qoe ié crea,
que he de rer cijo contadero
quar.ro el coraron Jetea.
De mi etpola enamorado
crtoi per U cele/Uai
imagen, que m« ha embudo:
Mea ü eño hace el traslado,
q-e Kara ci original?
tres.Ta Alteza goce, leñar,
mil figlos de fia belleza.
r : en mi el conriaoo Mor
mi adigüia triftrxa,
ha mi acuda el error.
Amgttfhn Merete.
Sttemc. Paca ta tTiftezJ. de '-aé*
jlfrS>e que ce ayaeicrito ari
el Principe- como sé,
fia acordarte de mi.
r lo hablarme i‘e hré.
Deque teraeiaoco.ia,
como mi pena es trftigo»
pues en (u roftio lo »ia,
otra caula «o tenia,
■'as que el cafar te conmigo»
Uo de' vio, gran tenor,
quandoeftá enruelto en recelo»,
no le disfraza et dolor,
porque aunque es ciego el amar,
cambien fon lvnces los zelos.
Yo en efedo he conocido,
croe el Principe me aborrece,
fuerza de mi Eílrella ha (ida,
ene cita culpa no merece
venganza, ni yo lapido.
Qoe aunque fuera obügaeica
el quererme coa lealtad,
por la íangre. y por ¡a unión.
Jo q-ie es íok> soluntad,
nunca nace Je razón.
Quande no ay opoíicion,
la razón hari fu empleo;
mas fi falta inclinación,
ei que quiere por razan,
quiere contra fu defeo.
Y no es rallo, que yo e.-.tregee
mi pecho á tan dures lazos,
que quando á pedirtn llegue,
me de la deuda los brazos,
y el corazón roe los niegue,
tilo es, feñer, lo que ficnco»
y loque es en la res-dad:
po ca; yo tener no intento,
■i conmigo penfamiento,
ni contigo voluntad.
Seltur.Jufíi era ru qnexa ya,
i ser cierta ru foípechas
mas en todo errada vi,
3 ae una voluntad efla,
c imaginaciones hecha.
1 o sé que e! Principe, Airea,
torno yo, te quiere a ti:
yo haré que tu efpofo fea,
y porque tu atror lo crea ,
lera ¡toando llegue aquí.
Y cr-e, que yo ac lo hir iera
á rtfs d r r, que dTe diLéca
J
V
& T
su güilo en algo efsaiitra.
yjtr.Ccmo dio me cft.' tan bien,
lo creo, mas no !o cipero,
Seleuc .EEao hacen las voluntades,
que aun yo, eípefandoíos oy,
fin recelar novedades,
sé que ha de venir, y eñe»
poniendo dihctdrades.
Tu, Eriíiftrato, qnefuiíle
mas labio que la experiencia,
pues fus a lefios vencifte,
y á Ariftoteles bebifte
el efpiritu, y la ciencia;
y para mas gloria mía,
y aplauío de tu perdona,
le pedí á Alejandro un día,
que á trueque de una Corona
me dieíle tu compañía;
pues de amor tanto atcaraalle,
y de fu llama amorofa
tanto al ardor te entregadle,
que una Ciudad delpreciafte
por cafarte con tu.efpoía.
De qué tienes entendido,
que nace efte temor necio
al defeo líempre unido?
Erijijl. Señor, de hacer mucho aprecio
de aquello que fe ha querido.
El afe fio es natural,
no avra cola que imagines,
que no tenga lío igual;
porque por inciertos fines
todo en el Mundo es mortal,
y el que algún bien llega á amar,
aunque ¡e juzgue por cierto,
líempre es fuerza que ha de eliár
temiendo aquel fin incierto,
que fe le puede quitar.
Sale Luquete.
Luq. Ya es forzofo que me debas
albricias de efte íucello.
Seleuc . Yo las mando.
ILuq. Y r,o mas de elfo?
También yo mando las nuevas.
Sc/mr. Todos tu voz efperamos;
di, que feguras eftán.
Luq . Bien sé yo que lo eftarán;
mas tengamos, y tengamos.
Seleuc.lso fias de mi perfona?
X«íi.No es abonada al-entrego.
Seleuc. Por quéí
Porque no eres lego.
Seleuc. Cote, o no?
Luq . Eres de Corona.
Seleut . Soi efeafo:
Xa^-No dirán
deSeleaco effo, atnypor chifle,
porque eres Rey, y antes ímfte
de Alexandro óp¡ rao;
mas quando efto a oír te llego,
porque no dudes de mi,
tengo de fiar de ti,
aunque me lo pagues luego.
Xa Reina, si, por quien k>i,
por llegar preño á tu lado,
defde ayer ha caminado
calí una legua halla oy.
Y del gozo apreíurada,
para no perder la noche,
la mitad vino en un coche,
y la otra mitad íéntada-
A Palacio en pompa ufana,
píenlo que yá llegarán,,
lino es que aun no la han
regiftrado en la Aduana. .
.Seb'uc.Regiftrado?
Luq.Es delatino?
Pues no es, feñor, aemaííado,
que ande con mucho cuidado
el Arrendador del vino?
Seleuc . El Principe cómo. viene?
Xw^.Callar quíie efl. s noticias
halla empuñar las albricias,
porque es la hija que tiene*- ’
Seleuc . Qué dices?
Luq . Que viene aquí '
de lu mal tan afligido,
que ponerfe no ha podido
nunca a caballp.
Seleuc. Ay de mil
Luq. Mas él, feñor,-;no es mui lerdo;
yo en mi difeurfo lo hallo,
que no fe ha puedo á caballo,
por no aventurar lo cuerdo.
Seleuc . Tan malo ella; Luq. Es tan cruel
fu mal, mas derolo á un lado,
porque yo foi mu¡ Honrado,
y no quiero hablar mal de el.
Seleuc. Callar no era mas feguro?
Todo el placer me fias borrado.
Xa^.Como tu bebas aguado,
te matará el placer puro.
Zrijift. So\o es mió elle pefar,
pues foi quien pierde el placer.
» "¿¿ y¿ji, ¿la
Kj« letér
ti lo ki ¿c maedtír,
.
SA*>
i
povqoe bc vítí.-sTT*,
ti ti Principe i saorír !>gt.
t». M Medico k le entregó
¡Sis* ri Principe *°lo-
Xíair • — tsneftTa Rema, viva.
L^.La Reina llega- Tenor.
Sntm. M Lado de elle dolor,
ja no ay güilo q*c reciba.
í.j¿rm atarjacó*, '■* Km*». Kit.
jUs t>*m»s.
- f_ %y ¿t «ni, c)oe i «ftorir vengo,
y y a «ni tañerte es- precifa. *>-
Sr.Vat.Sca, fer ora. vneftra Alrota
i mi pecho bien reñida,
para reinar «idoriela
en mi atiero mas que e« Syriar
IV rae la mano.
JU«s.En mis brazos,
leñar, el alma reciba
el parabién, que á mi aeree
le debo dar de efta dicha,
ais/. Cielos. yo eftoi lin lentádo? mf*
No espoísible, que reprima,
elle dolor: A rus pies,
tenor. La obediencia mía
pide: Ssltmc. Hijo, llega I mis brasa c
como viene»? Amí.\ tu vifta
fe ha rendido, gran tenor,
codo el dolor qne traía.
Safras .Que buena» nueras me has ¿adod
Ya es entera La alearía,
que tengo en rer á mi efpofa,
que fbiameare tu vida,
me pudiera dir cus-iado,
que me turba Se ella dicha.
Llegad, leñera, á Tentaros,
donde, como efpofa roía,
á befar la mano os lleguen
los que es fuerza qtse os ais rilan,
R/ia.Eílo es lev de mi deílino,
aur :ue el aliña loreiiífa,
mi obligar ion la obedece:
Forra, locas pfc antas ’is, Mf.
y £ os haréis de quedar
en perdura ierro», v enigma»,
delde aqai íc lie <e d » íceos
lo que foto d siento anima.
SirwtMmfr.
SaiaM. Befad la maco i Lt Reina. . .
Xj,«.Aoei aqsi k r-giRran
las necedades eaftzjs.
Si isas** gana de rila,
oid las qoe tía JicrenA.
Las que las ~urr> peerjirkii*»
Ajtr . Yola primera he de fer.
cae obligación tan precita
¿ampia a vadlras Reales piatstas.
Stirui . Es Aftrea ros íebrina,
y el pola ya de mi hijo.
Jt«V Ater ro capaz de iirrtJia,
os la pudiera t «*ev:
mas ahna aond.- caminas* *f.
atas. Para ella acción »i arar:, re *i
le pido al Cielo la vida,
t:errpo ovToofiri, pelares,
templad aquí la codicia.
Tres veces ¡a mano es befo,
primero por Reina mía.
a quien juro el valía! ¡age,
que mi lcaicad acredita:
otra por cipoCa, y dueño
Je mi Padre, ea quien fe cifra:
y la tercera, es por fer:
mas ( ay de mi.* ) en vano anima
«ni esfuerzo La voz, yo muero;
feñer, feñor, mi dcldicha
me mata.
Caer/ Prime ¡fe.
Sr/rac.Qué tienes, hijo?
uto». Morir: ya acabo mi vida,
SeUttc . Levantadles acudid codos.
Lrvowndr.
Ani.lAx alma, que ¡'aerifica
mi dolor á mi Glcncio,
pido foio que reciba
La cada de mi dolor.
Rcia-Quien azi i que la reílíta?
Srfroc. Hi jo Aoriocho, qué fien test
ufar. Señor, el alma partida
ce na paña!, que agudo piíli
el corazón. Mas no digáis
Ay de mi! q.-é infeliz for,
pues !a mayor alegría
me turba el mayor pcfzrí
Erijift.L* tnayi-r hiera la mia.
SWci*r. Er i (íftratn, qn . cüo?
-Mira 15 es dolor de tripas
que yo dire irn j. p ,1 1 ^
que aprendí . •
Se. Donde 1
i
To — mmmmmmm
Xrry.En Eiquivíjc,
Señor, todas las feñale*
caulas mortales indican.
l*q.Pues fi fueita el fkdicance. 1
no ay Principe en quatro días»
líífer-r.Scnora, entre efte pefar
no caben las alegrías
de rueftras bodas; y afs?,
©s fuplico, que á efta dicha
permitáis tafñlponboa
de eíperat fu mejoría»
porque no halléis mezclada»
en lagrymas ¡as caricias.
Jf.tin.Yo, feñor, fia sinedrio
efloi con vos, y fin vida.
Como dura en mi eñe afe&o? af¡,
mas aunque mas fe reprima,
lo que es mío, es.el decoro,
que la inclinación no es mia.
'Stlttíc.We nid, pues, á vueftro quartoj
voíbtros, a toda priía
llevad al Principe al luyo.
Muera en el, mi phaatasia;-
Retn . Pare acjui mi peníátniento:»
•fínr.Pues fue fin mi mal nacida»
JLetn. Pues fue fia mi oc añonad».
Ant . Y el filencio:-
í ein.Y la fhtiga:-
Ant . Me fepulte.
Rein . Me atormente.
Ant . Qué cruel' muerte!
Rein. Qué defditha!
Jlor.Quc mal es efte, Luquete,.
que tiene el Principe*
Rtcq .Amiga,
yo p re fumo, que eíiamalo.
Se hartarle de golotínas.
JORNADA SEGUNDA»
Salen S elenco , Luquete, y aeotnf ta-
ñimiento.
Tuq.Scñer, yo no he de afsiílir
mas al Principe.
Stlsuc.T or qué*
Porque fe que güito fúé>
ya no fe puede fufrir.
Setene . Qué dices- pues qtiando viíhe^
oue el Principe fe divierte
ron rus donaires, de fuerte^
que por ti fu jaaiísEíií,
feítar quieres, y ea Ha ma^
que per puncos empeora,
y critica es qualquier hora
de íu accidente mortal?
Nunca le faltes de aoui.
Luq . Gran cofa es fer menefter»
mas que infeliz hade fer
quien me ha menefter a mi.
Yo, feñor, no faltaría;
mas harto ya de reir,
de ellos Dodferes. fefri*
no puedo la boberia:
porque yo, feñor, no se
donde ay tanto de latino»
como dicen de continuo»
Seleuc. En qué? Luq. Yo te lo difei
/Entran todos de contiauo,
/» y el pulfo le van tomando»
y las cejas arqueando
cituvo dos horas uno»
A elle, que mas fe atribula,
pregunté, qué ay» rcípondió:
No lo alcanzo; y dixe yo:
Pues pique mas á ¡a muía.
Frunciófe, y torció el hozice}
y yo para rematarle,
dixe: Como ha de alcanzarle,
fi va tras él un borrico*
Otro llega, el pullo toca,
y fe rafea de admirado»
y tras de haverfe rafeado,
le mete el dedo sn la boca.
Otro a la orina fe aprefta,
y a geftos interrumpido,
miró, ydiso: No ha cocido,
dixe yo: Es dia de Fieña,
Y viendo fa defatino»
para otra vez que viniera,
efeondiendo la vafera,
al orinal eché vino.
Como el vino era rea!,
de mofquitos fe llenó:
vino él luego, y fe pidií^
y tomando el orinal,
íufpenfo iaíiva traga.
Viendo en él tanto tnofquítO>
y acordandofe de Egypro,
dixo: Aquefte mal es plaga.
Medico tan mofeare!,
{ dixe yo ) a qué viene aquí,
í eño ignora* Y me beba
fapTagá ¿e ñ.
fy ro a* es nada b crina.
( «, ver tes hechor Oate»
er. ¡nota. mas óifparatr»
so dixo Joan Je ia Encina,
J anean! e tajo», y luego,
(obre fi e! palto indico,
ti ay fiebre r» Va arteria. & no,
fe hacen pe aros en Griego.
Lo que ano habla, otro tributa,
y guando arde b Opinión,
otro empata ia rpeáton,
y con todos lo biloca.
Crecen tos {i tu» moco,
y quaiiáo anda r! mor^on taño,
otro medio Cirujano,
fe arrima ai que di mas toco.
Otro calla, y di aeración,
otro no es corara ninguno,
todo lo aprueba; y fi a gua*
faie too una opinión,
«l dice : Pe fe, ¿ no pefe,
yo foi de efte pareeeT.
Dice otro, no psi-defer,
y dice: También foi de eíTe,
Y qumdo por sarios modos
ios caicos ie tftan quebrando,
el que no habla, efti callando
roas deCitinos qoe todos.
Y defpues que a troche, y modi*
fe han hat tajo de gritar,
lo que refula es mandar,
que no cene aquella no, he.
Yo dbe i gritos ; Señores,
pies ePür malo es pecar,
ibis, mandan Jóle ayunar.
Médicos, o Conídlores*
Vise el Ciclo, que 6 fias
fu mal de mi foi amen te,
te he de dár fin accidente
si Priocipe en qnatro dias.
Y F. pretende que él gane
falcd ha de ú*r, fi sienes
mandando, que ellos no cenes,
halla que e! Principe lañe.
frióse. Con b vnigar Opinión
los Médicos trata: mal:
quartio la cauía es mortal,
% anos los reraed ios fon.
Aunque nn los culpes , tilo*
loo el Nene de la rada,
U%
y oo ay en qsalqtt^r m la
mas alivio. qsc tenerlos»
Dudar fuera del tino,
YCTTJn COtTO JC
nus LTíTib*."® c! <^8f a kjíccí
time d perro por ¿Hito.
Y e! Me : ko mas Rvian©»
«jec barda ; iadocdi efidt ina,
labe mas de Medicina.
qoe H asas deslio Cerr refino.
Coo qse yo 'lego i creer,
qoe «»as daño ha ie caléis
fia te confeso acertar,
qoe errar por fu parecer.
L «y. Que matan los mas es c ierro,
Sdmr.Dt donde fe ha de inferir’
Lar. Pues quien nos lo ha de decir,
ti oo poeje hablar el muerto*
Echa un Vaodo a los que fuere»
muertos defde oy fin herida,
en que. pena déla sida,
digande loque fe mueren.
Mas él faic, y lo labras
del Protosalieore aquí.
Seíror.l’or qué le llamas afsi*
Lasa. Porque es el que mata mas,
Snle Erífiflraít.
5 tiene. Qné ay, amigo! ec mi ¿olor
tu tilla efpera el defeo,
que yo al Principe no reo,
por no augmentar jni temor.
Dame alivio d: algún modo,
que mi vida fulamente
de tu roe efta pendiente,
laf .Y de tu recea, y todo.
Xri/ijl. Señor, todo mi defselo
£ día atención he aplicado,
y lo que baila di cuidado
es coofuelo, y no es roafjelo.
írievr.Como es ^oísiblt? Ijae.Dirélo;
£1 llegar uro a entea i at
fu mager fin heredar,
es qenluelo, y oo es cor f jeto.
Zrififf.Fi Principe no ha tenida
corporal enf.-no . dad.
lasy.EíTo, feñor ( es verdad f )
yo i los Médicos h ■ oído
hablar del mil que tenia,
y decían, era ¡a, tn£m ü.
crifis, pleura defurarla,
falsa, hypocceiria,
I I
B a
* id-
1 2
y deipues he reparado,
que ion nom bres de Demonios,
que fon ciertos teftimonios
de que él eftá endemoniado.
Eri fifi. Lo que el Principe padece
no es de cauía material,
|>afsion del alma i inmortal
es eí mal de que adolece.
Conocida fu querella .
remedio tendrá el dolor;
anas no es. pcfsible, feñor,
remediaría fin ísberla,
ffc/cz'c.Pues qué cofa avraáfu mano,
difícil, ó inaccesible?
frí/f/?.Aigua antojo irnpofsible.
ó algún defeo inhumano:
con mil exemplos tropiezo
de kiftoria. Luq.Es cofa a (Tentada:,
ao fe antojó á una preñada
morderle á un Fraile el pefcuezci
XftfiJí.DifcuTrh en confu íion
es augmentar los temores;
Jí diremos mil errores,
mn mas cierra e filmación-.
Yo, feñor, he prevenido
tm medio, para faber
la pafsion, que puede fer,
Se/e«r.Eri(i (trato, tu has (ido
de quien mi vida he fiado,
y de quien aora fio
el alma el aliento mío,
que es mi hijo : Enamorado-
de mi efpofa eftoi, de fuerte,
que íiempre es mas mi afición*,
porque con la privación
fe hace ella pafsion mas fuerte.
El mal del Principe es quien
del logro de amor me priva,
£ ru difpcnes que él viva,
iie das lo que quiero bien..
C^ue á los dos cura tu mano,
cu mifma gloria te acuerde,
4 él la pena que pierde,
y a mi del güito que gano.
Krififi.El Principe viene aquí.
TSileuc.V ues como fe ha levantado?
Xrififi.Yo, feñor, fe lo be ordenado,
Qeleuc. Yo (algo tanto de mi,
oyendo fu trifie queza,
que aquí no me atrevo áeítáij
•ttida ta de mi pelar.
que en él mi vida te- cera, vafi,-
Salen. Mufic os , y el Trir.cife arrime*,
do a un criado, y fiente.fi en
una filia.
Ant. Ay injufto, y trifie amor!
Erifift . Como os vá, feñor, de pena*
Ant.De mi mifmo me enageaa.
L uq. Es que te vende el Dc&or.
Ara. No cantéis, todo me aflige:
ay, corazón , donde vas?
Erififi. La. mulita es loque mas.
aquefta pafsion corrí je;
y alsi, íeñor, os conviene
oir cantar : Elle hade fcr af,
e! medio para íáber,
que pafsion es la que tiene»
Ant. No cantan tono ninguno,
que divierta mi dolor?
Erififi. Pues variarlos, feñor,
halla que gufteis de alguno,
Luq.Eño en la elección ccníiítc»
fi le queréis alegrar:
cantad, i . Qué hemos de cantar»
Luq. Un zarambeque muitr-ifte.
Erififi . Entre una, y otra canción,
el Principe efeogera
la que mas güito le da,
Luq.Yaya algo de devoción.
Mufic.Ve nid Paítores ce Henares,
a mirar de Erancelifa
dos Soles, que con fus luces,
amanece alegre el día.
Ant. No es bueno efie, no profigas»
Luq. Y tiene razón: feñores,
qué han de venir los Paílores,
que eítan ai haciendo amigas?
Tanto Paítor ya es candado,
Ant. Ni yo con ellos me alegro.
Suelten un tonillo negro,
que aqueíTe tono es bragado» _ . í$
Zrififi.Qué es el que mejor os fuena?-
Ant. Ninguna letra han cantado
de un amor defefperado?
Erififi. Si fi duda es de amor fu pena, af\
Luq.EeUlarda, y yo fabemos.
una letra de efta fuerte»
Ant. Dila, pues.
Erififi.lodiclo es fuerte»
Luq .Entre los dos la diremos»
Cantan. Corazón oflado mió,
ya no s¿qué hacer con ros»
1
r
qqg res cieieñ qsifcyo carera»
y oo qc uro cuerer yo.
^(af.CecaM r>U jo siso,
y» oo té qoc hacer coa tos,
pues tiendo uso temos da*
entre tos, t asi alte irso.
To del rkigo me dcltio»
y TucftTJ tioíeocU noc
£ La cinerama ti 1 ro,
querer que os tiga es quimera,,
que tc» Roeréis a ue yo posesa,
y no (fosero querer yo.
Bien dice, profegui i, pues.
Xrifl. Eicéto de an os ha ¿do, «p.
de quien la mal ha nacido,
ya la casa fací! o.
C a*. «.Conociendo el ricfgo mío,
me ponéis en el mayor:
poet que fiaré del a ge no,
fi hallo infiel mi coraron?
^j»í. C onociendo el rieígo mió,
me pone ti en el mayor,
pues me lloráis atm amor,
de quien mi muerte aun no fio:
Sino muero del defr io,
me ha de matar la razón,
y queréis que mi pafsioa
le precipite fin freno?
pues que fiaré del ageno,
ti halla infiel mi corazoe?
Mrifij f.Os dlTicrte > Am . En otra lid.
mas pena al difesrfo din.
Xrififi.Vue* de cantar deliran.
Ami. No io dexeit, proseguid.
C«sr«.Entre callar yo mi pena,
i publicar mi doler,
fi La callo, no ay remedio,
fi la digo, oo ay perdón.
Amí .Entre callar yo mi pena,
¿ publicar mi dolor,
dá dos fcticencias amor,
que una, y otra me condena:
II decirla me erra gen a
de mi miíma obligación:
sanar es muerte, y razón:
con qne entre el daño, y el mefli *
£ la callo, oo ay remedio,
í La digo, no ay perdón.
Pues que haré? Hablar, y callas,
ni es serr edso, ni ea pofsíblc »
O mal can fierp, y terrible.
qae alrria e! dele, peía»?
Dnadsoe, ¿atadme eftar
padeciendo etlc rrgor,
fi ¿i ¿lirio ture Bator
el sui ^tc do ricoc
so sk deis ninguo remedio»
^oe mejor mi rf tiolot-
Zry/.Sir. duda día ecamoradoqp»
de a'gun esquito deiden,
faber a quien quiere bien
taita (©lo a mi cuidado:
una induftria he dilcurrsd©,
con que tiberio es fonoto.
Señor, en mal tan peuofo:-
ApM.i jue no me habléis mas os pitlop
dexadme, pees, de añigir,
qne aunque a morir me condene,
yo se que mi mal no tiene
mas remedio, que morir:
dexadme a tolas aqui .
Err/íyl.Ya me toi. Law.Fuerra ferí,
pues en tu quarto entra ya
la Reina a tétte.
/«. Ay de mi!
Xjra.Con tan buena compañía
él dexarte no recelo.
Ak. r.La Reina? Válgame el Cielol
Quien dixifle, que tenia?
Lssy.La Reina. ./«r.Mortal eftoi!
I u nombre alfombro me di.
r-y.Y en tu quarto ha entrado ya,
jínr.Quien dices qne entra?
Lnq.Ya toi:
la Reina , feñor, ay tal.
afssr.No ot.
£«y.Por eflo hablo yo gordo -
Vite el Cielo, qne rilas toi do,
y no te entienden el mal.
Anr. Todo me ha cubierto un velo,
ni aun de mi ralor me fio.
Lasy.Qoe es eflo? ce ha alado triol
AmíSi , que es el frió recelo,
tare. Pues te di?
ator.Cada mañaaa.
Iny.Qué es lo que dicA’ Señorea,
que aya en el Mondo Doctoree,
que ignoren efta terciana!
afor.Vete. loq.AI Rey toi á decirlos
Qué ara dudado el lañarle!
Vite Dios que he de corarle
jo u> uagecnte amarillo, w/r>
Ant. Eí Cielo me lia ae riler,
porque mi ardor note rea.
Salen la fitina, y Afires
~S.ein.Qne es !o que dices, Aftreaí
Afir . Que receio entrarle á ver,
poique fiempre que le veo,
de verme le aflige mas.
Reí». Tu te lo prefu mi ras.
rfíwr.Detente, injufto defeo.
Ici». Principe? ^fsf.Senora mía,
déme a befar vueftra Alteza
á mi. que a fus pies: turbada
el alma tengo, y la lengua-
je i>? Les bracos, leñor, os debo.
Ant. "La mano os pedí, que en ella;
Yo no se lo que me digo!
f^tin.Qné decís?
^f»r. Todas mis venas ap.
difeurre un yelo : ay de mi í
ComolamÜma belleza,
que eftan do aufente me abraísu
con fu prelencia me yela?
Digo, teñera, que os debo:-
Caefele ti fombrtrt,
Reía.Que' me decís?
Ant.Li obediencia
a vueftros pies facrifico,
Utin.Y es el fombrero la ofrenda?
Ant, Pensé, que era el corazón.
Reí#,Tan poca es la diferencia?
A’it.Eñí del mifmo color,
Alzadle, pues. ^í»r.Mucho peía
lo que cayó á vueftros pies.
Alza el fombrero, y dexa les guantes,
Sein, Mirad, que los guantes dexa
vueftro defeuido en el fuelo.
'Axt.Tcr tms, feñora, que quiera
recoger las prendas ya,
que a vueftros píes tengo puefta»,
avra fíemprc otras en ellos..
Recoged, Principe, aquellas,
puefeo que aora no ay otras.
'Ant, Yo foi quien decir pudiera,
mejor que vos, que no ay otras,
pues fois quien eftá fin ellas.
Re;». Mal hice en entrarle á ver ap,
acompañada de Aftrea,
S eefta el Principe mui ciego,
¡o es que laéfté mas ella,
mas afsi he de remediarlo,
Eu vano dices, Aftrea,
que el Principe no te ouíerí,
pues le turba tu prefeñeia.
Afir.Lo que le turba, feñora,
no es amor, fin» violencia,
que en fu pecho hacen mis ojos;
f fi amor, feñora, fuera,
ya huvíera hablado conmigo.
Mas fea amor, ó no fea,
el agravio del defrio
fobra ya para la quera:
y porque i mi ibnrjmient»
no ocafione mas ofenías
mi imaginación in jufta,
ya que decís, que le es efta,
el mejor remedio es irme:
guarde Dios á vueftra Alteza. n>af u
Ant . Pues por quede vá mi prima?
Re;*. Porque reparó difereta,
en que no le fiaveis ¿rabiado.
Ant. Efta es la dicha primera,
que he logrado por callar.
JRc/h. L uego el callar os condena*
Ant. A la muerte me parezco.
f eist . Qué muerte. Principe, es cñtt
Ant. Es una muerte, feñora,
que quando de mi fe alera,
aquella yida que paflo,
es orra muerte mas fiera.
.Reí». Aunque ya el Principe labe ap,
que yo sé fu mal, no fepa,
que yo le quiero faber;
. y aunque el corazón lo lienta,
difsmSule.mi decoro
contra mi naturaleza.
Principe, fí vueftromal
ran fía remedio os molefta,
-y os os morís de rendido,
h n uár parte a la defenfa.
í^o galle todo en fearirle,
quien ningún alivio efperaí
fa que le da al fenrimiemo,
jdéíelo a la re falencia.
Vos decís, que padecéis
la pena menor, tenedla,
que el temor de la que es ma»,
puede fer alivio de ella.
£1 que pone al golpe el brazo,
'por defenfa, fe contenta
con dar el brazo al peligro,
por no arriefgar la cabeza, ;
Si y os os veis ofendido
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¿e pftu rrvf-Dr, «s rSa
fefr U b S«- rúa de! brizos
^ocsos logra u-vade.era.
SeíVfci, Principe. fuñid,
qoe vo: mas uoed rkxeacia. sf i
.¿«.Vos. fér.orj qae ¡abéis
de que Iñuge rs mí peni,
▼o?, <pie caíh conocida,
como yo, b cada de ella,
un raí ’- i, perioaiia,
«ce b lufea, y qu« la reo za?
*< po sible, que o* parece
tan fácil U remitencia»
•ai». Yo, Principe, no he tenido
de »m.ñro dolor roas leñas,
qcc loque »cn me haréis dic So,
Bloc. 1 amblen, ¡estoca. me niega
rueffeo rigor efle alie ¡o?
Tan jfT-fidj es mi qacTi»
«fce effe cafti^n merece?
No me rch r»oí ir con día*
No tac reís callar «ni nu!»
fin que otro alirio pretenda!
II morir de mlñiesci^
es rari iuuti! fineza, .
que no os merece, que lora
surtirá piedad rae «ibera:
Principe, fi rueftrjs anlias
too bijas de rueflra Eíirelb,
Í o no íoi quien la hizo ir. juila;
i mía no ha Sdo adrerfa.
Lo que ha difpuefto el dcftia«
do lo h izo la diligencia:
yo ya reo que os morís,
ya lo conozco, y me peía
de no poder (orotrerot,
q na ado os miro en la tormén tat
Illa es ley de mi decoro,
«i os pudo alistar por ella,
ai aun licencia me permite
de agradeceros b pena:
fufrid. pues, y rrfiffc dio,
ya que afsi el Cielo lo orden*
y fi es conduelo, tomad
•I dd pelar que me queda,
<^e cofta á rueftro decara
«fte atirió le cusiera*
Y perdiera algún b Lalos,
por piado Li la cocertsae
Zi alma por c empaláis»
.dciac
Me rs hiciera asas Ar'al,
» á mi mas felá ük h'Creraí
Mas {i mi Jote» «o os mucre
asas, suellio rigor lo acierta:
decid, que ignoráis la cauta,
<psc aun en mi sida fe abres la,
Urim.T ¡cae rato» : mas que digo!
Ay. alma, que te «Jet peñas, ag*
Principe, coa efle alirio,
que en rue ft io mal fe remedid
atar. lograrle aera, y rir»
aquel rato, que le oyera,
ttrim.Y defpues?
Ant. Penar callando,
•W». Luego ao es?
A ni. Si. mas ceda.
Jb*o.Paes de que ¿retí
Ant. De alirio,
leía. Para que I
aOw.Ptra que muera.
•»>».No lo eiculara el aliento!
af«.No, porque es poca de fe n ía»
Krim.Y qu-.l bailara!
.¿«.Ninguna.
•rio. Luego era en rano!
Ant. No fuera.
Ru'a. Por qué?
Ant. Porque coolblirs.
P r/s.Contut lo, y morir!
afarf.Es fuerza.
H/ia.Pücs quien os maca!
íju. E l dolor.
Ptin.Y en effoí
Ant. No ay reliftencb-
ÍW». Puedo yo eftorriiie?
¿baS-Ne.
Jtrís.Y roa l
Ant. Y o no me arres Jera»
•era. Y quien lo podrá»
A sr.La muerte.
Xtin. Pues qu¿ remedid
^ar.Pacfencia.
•sáa.CaUad, Principe, callad,
que al efeuchar r jefera pesa,
■te obliga czas: Yo no sé np*
lo que oigo, y dar es fuerza
con b nare en el efe oüo,
£ ao recoja Las reina.
Principe, I Dios. Ant.Qui écÓ0
Af: i. íeñora, me deja
oudb# rigor!
Kels.Es preclíó,
Ar?t_. Por cpté?
Reta.Perque efioimui cer c&.
jínt.Dc qué?
Re»"». De mayor pefigro..
Ant.Vacs que en mi alivia fe arriefo-a»
cazador, con ifidufiria,
jara coger fin Jefeafa
*- ' a los fimples paxarillos,
• .finge un ario!, y Jellena
de la liga, que los prende:
luego ocres pasaros llera,
que allí ¡unto eftán cantando,
l.os que defeuidados vuelan,
•yen Ja voz conocida,
y al tierno filvo fe acercan,
pealando hallar compañía,
y en trille priísion fe quedan.
Vos fois como el cazador,
que el árbol de la fineza
teneis lleno de la liga
de amor, quedas almas ciega,
lleváis el llanto, el fuípiro,
el dolor, y la triílesa,
que fon tan dulces reclamos,
que llamarán á las piedras,
Yoíói la limpíe avecilla,
que ignorando la cautela,
oigo fu voz, muevo el vuele,
y ellos trilles fe lamentan.
Yo los efcuchopiadofa,
ellos repiten Ja quexa;
yo me acerco enternecida,
vos aviváis fu querella;
y O coi á daros alivio,
vuefbo corazón me empeña;
yo ignoro el riel'go, él me llama;
yo me abato, el fe lamen ta;
yo le efcucho, él me enternece;
yo me detengo, él fe quera;
yo, en efe-cio, me defpeño;
pues para que n© fe pierda,
lo que por perderfe fálra,
É ay rigor, que yo no fepa,
no ay mas remedio que huir:
porque q uando yo eílé preffa,
ni vueftro dolor alivio,
ni en mi decoro ay emienda, v/tf.
a4»r>Oid, aguardad, feñora:
Afsi os vais? Afsi me dexan
vacftros ki juilas rigores?
. Ay de mi! ya titubea
la fabrica de la vida.
i-» que alentó fu prefencia,
rendiao deiniayoi
No Jgnardiras, porque vieras,
que pues iin.ti muero, cierta,
que tu la vida rae llevas?
■Oía, criades, .amigos:
ay de mi!
Salea el ¡íey Seleuce , Ertjt/hate , y
Luquete.
Seíeae. Acudid anrifla,
que llama el Principe: hilo?
Erlfiji. Señar, qué veces fon elija
Morir, íenor: vome muero!
Seleuc.l S T o te. rindas á la pena,
hijo, que aun ao es tan mortal,
Luq.Szñor, que es terciana aquella,
V el mal co le han entendido.
Lrejtjl . Qué dices, necio? que pienfaK
¿« 2 -Viven los Cielos, que eftaba
con un frío no ha hora y media,
como un braícro fin lumbre!
Lrifift . Ello en el pulió pe viera:
eile es un mal interior,
queá la indicación fe niega»
Luq.Vuss efio ferá, que luego
te quieren íaLir viruelas.
-íc/cKr.Erüiftraío, fi es riert®
lo que dices que fbfpechas,
yo he mandado, que á Palack»
©y todas las Damas vengan,
que pueden fer en la Corte
aíimnpro de fu triñeza,
para que él las vea todas.
LrififlS eñor, con ella cautela
íe ha de conocer, fin duda,
la que tal dolor le cueíla,
porque él eftá enamorado»
Sedear. Pues como faberlo efperas?
Lrififi. Todas han de ir úna á uní,
pallando por fu prefencia,
y fí es acor, y es alguna
de las qae pallan, es fuerza
conocer en fu femblanre
la caula de lu dolencia,
y qual mueve fu cuidado.
Seleue ^ Solo tu ingenio pudiera
hallar para «nacerle
tan peregrina agudeza.
Mas el Principe es poisibk.
i la T , !
<rz; era** a»
^ *e so pee-ia coni-rga ir'* *
H-.jo a», rea'-^ra,
cae en tu amorefta SiHil
«*; tas alieat«« cOm naeH».
y cpe «so »» ti medí» i!g«to«
«i i íaci". í]3t nofe rts
Ct!c*»fc ik ®**
i cstrmeiiol mWw(íi.
Daa ; lo que Siente*, biio,
<^te te afl ge" Qo< Jel»*’
Que apetito te eistriftecr»
Qoe per-f.aaienso »e inquiera»
'¿r:.\y Je mi, que a^uefte amor
es lo ■¡oe calLai me empeña. af.
El refpeéio Je mi Fadre
es ^aitn los labios me Telia*
raes. Tesar, sos presumí»,
yjt, fi yo ¡c conociera»
os lo negara!
SWew.No, hijo.
jint Pues h no, qué es la ,o;peeha»
Salem r.Es defeo Je tu vida,
y la mia que en la niefma.
jbt.Ml « ¡da Teta mi muerte.
Z'ifijl. Cierto es. Tenor, míe lo niega;
porque él no puede ignorarlo,
afee. Mi amor á mi iiJuilria apela*
Mrifj f*$o mi*. Señor, efta dentro,
y no ay Señóles afuera.
2 -^f. Pues échale unas sentó 1 as,
hada tinco, ó feis Jotráis
y serénaos lo que pinta.
Sale Sitanar.
Káf.Seóor, Las Damas c.peraa
para empelar el Sa'ao.
SeltmtM ¡o, por sér fice alegras,
he mandado, que las Damas,
t;ngsn*« ír*i pééírncia.
y hagan uil Saroot con —To
pande Ser que te disimas.
üoa.pues »i.-nen todas. Señor!
gtUmc. Todas, hijo, harta la Reina.
^«.•.Grande merced me haréis hecho,
qas íoioeffe alisio hiera.
Sí/»«e.EÍ!o ifl'S’Url el Sn-lieso: af.
t curarme «le aquí es fuerza,
porque todos fu* a fritos
oo reprima t* mi preTe ;c ia ,
Ea, ¡y», ta te di vierte.
¡jas yopot ij.ia.-i Jeoda
TftfUjíatJ AE?rrf#.
¿<r mio&cio, Í rfsirtirvoí
al despacho, «pe = e e -p=«*
Loo.Ta v iesen las Damas tooas»
que latida Fritnx*rra
parecen ! T ¡nucas fen ,
como ci-sft rs de peras,
qne echa el hombre el ojo a ana,
y luego *é otra mas bella,
y tras ella ocra meior:
con que ftdpeoTo Sí queda,
fin Taber qua! eScogeT
entre una, y ocra be*. , era;
pero también ay algunas,
eme parecen berengenas. __
af»;. Salen, Luquete’ L»f.Ya Talen,
y los Mu'ico* comien tan:
todas pallan por aquí,
para ir i tomar la suelta.
Zdfijl. asmóos feftíis, gran Tenor»
.^ar.Efla efperanza me alegra.
Salte U¡ Mefitis delante , y tadas las
Damas cía laníferas da Sa'aa , y sjam
fajjanJa far delante dtl Primdpe
can rnrrr»,M , J la Rnsa
* fmlt la fefirtta.
)[dr.M empeño de amor mas lucido,
fas flechas aprerta la aliaba de amors
s por sérfe en fu eTphtraleembian
Tjs laces el Alba, fus rayos el Sed*
Sai, njahaft ti Principe al ttr la
■ F tisia.
^fnr.Valgame Dios* Qué seo!
Toda el alma turbada,
me rutsreun morral yelo.
Erififi.'íl eftáaquifj páíiion averiguada:
que empeño tan cruel ! raígame el Cid oí
JJaja la fitina J hattr la rt~.tr inda , y
ti Princift fie levanta arrebatada.
tfuí. Peregrina belleza!
Señora oaé me-nmla suelbn Alteza!
Rcia.Yo, leñar, ferte Jaros,
y a ello soi. Ant. Ay de mi! sanos reparo*
toa quanto» me previene mi fiíeocio,
q :r vo raífra ' á mi muerte me fentmeio.
Dexeimr ir á morir, que va no quiero
alivio, yá Jt mi vida Jrfd pero;
ao quiero sida en penas un crueles.
Sait e! ?ey Seleaca.
Sr-Vac-Qué es ello?
En íf.T 1 eli -i daño conocido.
i—c-u.Que dices! . ..
C Zrlfifi,
I Qf
JUÜiifl
Zrififi. Si feñor, ya lo he Cabido:
quedemos folos.
Seleuc. Principe, qué tienes!
«dw.Trocarfe ya los males en los bienes*
porque ya de vivir defefperado,
faber que he de morir me ha confolado:
yo me voi a morir, foto te pido,
que me dexes morir compadecido
déla vida, que pallo. Luq. Elle es matarte.
Se/f«c.Hijo, vete a tu quarto a foíTegarte,
que ello es aprieto de melancolía,
y yo volverla efperoen alegría.
Ve con él. Ahí. Ya perdí la confianza,
foloen mi muerte llevo mi efperanza. va »/I
Seleuc .Ya, amigo, que eftamesfoios, -
no dilates el coufuelo
de tu avilo, que mi vida
pendiente ella de tu aliento.
Xrijifi. Lo peor, gran feñor, es,
que declararlo no puedo.
Seleuc. Vues por qué?
Erijijt. Porque elle mal
no tiene ningún confuelo.
5 eleuc .Eridídrato, qué dices?
Irifijt * Que el mal del Principe, es cierto»
que es amor: pero, feñor,
es un amor fin remedio.
Seleuc.A mor fin remedio!
ZrlJiji. Sí.
Scleue.Vu.es. como puede íer elfo!
Irljijl. Porque es amor impofsible.
Seleuc . Es inhumano el fugeto?
No es inhumano, Íeñor.
Seleuc. Pues IT es humano, en mi Reino
qué impofsible puede haver,
qu* na le rinda mi imperio?
Hrífifi.. No, le defiende el poder,
que ello, feñor, fuera menos.
Seteuc.P ues di qtiien.
Erif-fi.Lz voluntad.
Seleuc. Voluntad, que a tal intento-
pueda- rehftir, quat es?
Amigo, dimela luego,
y no en raza tan penada
me eftés dando eñe veneno,
Ira/í/r. Creed, feñor, que el callarle,,
fin duda, es decoro vaeíiro;
y quandó yo naos lo be dicho,
y la refpuefta rodeo,,
entended, que os eftá bien,
gTan feñor, el no faberlo.
Seleuc. Válgame el Cielo ! qu¿ efcaeW
ya de preguntarlo tiemblo: *
amor impofsible, y tal,
que el callarle es mi refpedo,
y que me efta' bien dudarlo»
Con que de dudas peleo!
Que de recelos me afluftan!
Llegar á faberlo temó:
mas por qué no he-de temer»
6 efta cometido el yerro?
Dexara de fer error,"
porque lo ignore mi pechó?
Y cafo, que lea mui grave,
qué mayor daño recelo,
fi a mi me mata la duda,
y no fe emienda el empeño»
Erififtraro, yo eftoi»
fea quar fuere, reíuelto-
a íáber £ quien adora.
H-riftft. Qué he de hacer? Válgame el Cidel
Si al Rey le digoquien es, «p,
trn yerro grande cometo,
haviendome dicho í mi,
yie quiere con tanto extreme»
a la Reina ; (i lo cal lo,
a fu razón no.obedezco:
entre callarlo, y decirlo,
no puede haver ningún medio.
5dí«r.Norae refpondés? qué dices*
£«#?.Scñor, 6 aeffoefbis refuelco,
fanadle vos, que.vos íolo
Te podéis dár el íugeto»
que él adora.
Seley.c.Pues quien es> , -
Xrijtft. La Reina.
Seleuc. Válgame el Cielo!
La Reina? Erijlfi. Si.
Seleuc. Calla, calla.
Homore, que has dicho? qué has he:
T ae ^ corazón me has pallado
con unpuñaL
Irififi . Ello es cierto.
Seleuc. V í Reina?
Erifift. Si, gran feñor.
Seleuc.Mietites, mientes, vi ve- el Cielo,
que en mi hijo caber no pudo
tan deleíperádo intento.
IriJi/l.Señ or, a la Reina adora.
Seleuc. No lo pronuncie tu aliento.
Ha hijo traidor! ha hijo aleve!
Tal aleyofla has hecho?
De Den
em t» peetoeouíéociSe,
t ]q ¡otara: paiümiew»’
To te estibio por mi efpofh»
▼ ru «resido, y íbberbio.
Ío» «oí filar poner
en quie n ha de íer m i d ne no'
roes ^airnfo no te ííscicti
de Pao re e¡ julio rHpedo,
el hattriae yo fiad©
de ti, bailaba reocer!!*.
La con Sama me agrarias.
Hijo traidor. torpe, y f*g f> »
tnas que tomo hijo, de ti,
como mtiaigo me ofendo.
Ha silla oo! mas pedíaos
te be Je Hacer, sirco ios Cielos,
qye time infamia tu culpa,
q ue tieoe atomos el Tiento.
Man Cielos, que es loque digo?
a mi hijo? a qoien yo tengo,
para mi legutsda rada,
por alma de mis alientos?
Yo i mi hijo He de matar’
aunque ay Hijos que lo han hecho
con fus Padres. Padre i hijo,
no ,'ienio, que ay tal e remo*: o.
Yo bedr efttenar el delito?
Mas en tan torpe fuceflo,
no mata el Padrea fohijo,
(¡no i un enemigo fiero:
pues muera el traidor mi! reces.
Hombre, retr. rete luego,
no en ti mis iras comiencen
el caftigo mas tangí icnto,
que han Je harer sillo los ligios:
rete de anuí. Erififi.'í a te deao.
s, Ua.\\ as oye. aguarda.
^Hfifi.'iae mandas?
Stúmc.\jo que me dices es cierto?
irififi.'to, leñar, he de engañarte?
Silrmc.tn qa¿ lo has riño?
ir i fifi. En fu incendio.
¡ilemt.Como lo riñe»
Zrififi. En fosan lias.
£r¿rar.Quien te la nwüió.
ir i fifi ,H1 eie&o.
SiUnt.Oe qué?
fe,* 4jl.De !u milmo ardor.
St'rwe.y adora»
Isl/Ii. So mal es ello.
SrUmí.A la Reí mi
Vtn 'Símete. *
Triit.Si ieáot-
irififi.T'-sg uiera aiGe'o- ...
Srítor-Que, no ir reraedio eu d ¿to o’ _
Eri^f.No le Hallo, sthmt. Pues rete hjeg«i
os» oy Ha de morir el uno
entre AatiocHe, y Seleoco.
JORNADA TERCERA.
SmU Im RttMM. y FicrttM.
Keáa.Si yo i»o me entiendo i mi.
en rano emendarme quieres,
piar .Señora, ay en las mugeres
un lecreto para si,
y ríle ninguna le ignora,
y yo algo del en ti He sillo,
Xrñ». Pues' del dolor que rehílo,
que es lo que picnCas aora?
y/ar. Por effe cuidado lacio,
que traen tus melancolías,
Há ya mas de quince dias»
que no ay merienda en Pa.acio.
1 Damas riendo efte error,
que en ellas es fin igual,
andan pintando tu mal.
Xas». Y qué pienfan’ fiar. Que CS amor:
porque no av cofa criada,
que aya podido quitar
á una Dama el merendar,
fino eflar enamorada.
Xríis.Qid defatimdo error!
y/ar. Eflo refpondcs aora?
pues tu no tienes, fenora,
a quien tener inflo amor?
Tjim . Y quando fea mi elpcffo,
como es cierto, te parece,
que á mi efle amor me corrí flete?
y/ar. Pues, feñora, no es forrofo?
Xrru.Por que?
y/». No es claro el indicio?
porque hafta aquí to peffooa
es como Uare capona,
efpofá fin eiercicio.
li'.n .Quar.do á mi me quien hacer
Eiager común tupo'fia,
mi pena es metan eolia,
que aun yo no puedo entender,
y/ar .Señora, pues beodo cal,
fu mal te ha pegado a ti
el Prracipe? Re?».Aora, si,
Ci
<¡ae has conocido mi mal.
Ay de mi, que en tai pelar, .
mi pecho fe llega á rer,
qne es deliro el padecer,
j no me puedo quexzi!
Sale Luquete.
-Laq.Dios mió, quesean decoroj
Rein.Qué es ello?
iwj.Te admirarás:
Señora el Principe ella
en todo fu Juicio loco,
Reói.Qué dices?
Jjtq.Lo que iníiero:-
-**»*• Perdió el fentidoí
Burlando: -
Re/». Como le perdió?.
l^.Jugando.-
R«/».Y can quien*
Luq.Con un fullero»
Rc/^.Buriaíle? í *.
Xay.EI daño ignoras,
que contigo le ha perdido;
porque tu e; fullero has (ido,
que le has ganado con ilores*
Yo;
íuq.Y de elío :e marahillas!
uq dores?
íu <¡. Las que él no toca.
Jos claveles Je tu ¿oca.
Jas rofas de rus mepllas.
Victe elPriacipe primero,
y amor diciendo, áqui encara-
bien el Juego, una baraja
pianró como un garatero.
Fue el Juego al quince enibiada,
«onde es cierta la. maldad,
pues liendo el punto la edad,,
tu ¡e ¡levabas ganado:
Ehóte a ti quince precifo,
que es el punto qu'e revi/te;
tu, que con quince ce vHle,
Jeeinhiafte, y ¿J le quifo.
J eni -t, legan parece,
trece c! Principe; y no o fsó
pedir mai, conque perdió;
pero le quedó en fus trece.
Y aunque mas perdiera.es llano,
que allí perdióla, un (In Sn,
pues con ¡a flor del jazmín,
le ganarás por ¡a mano.
^.Cielos, qué es J B q ue h- efeachadoi
Anri&bo^ s3i
cuca»
Lúa. Que por ti, Como ha* o ida, - .
el Principe eftá perdido»
Retíi-Vor que?
Porque le has ganado»
Rciu.Ya le ha libido el error»
£»j.Mas vive Dios, bien mirado*
que eftar de ti enamorado,
no ha fJdo el yerra mayor,
aunque tu Leas fu madre.
Rcór.lNío es elle el yerro- mayar?
l.t No feñora, que peor
fuera eftarlode íii padre.
Reir.. Y el Rey fabe? Jfeg.No eftud
y no ¡abe. Rtin . Ellas en ti?
lu amor digo. LuqSu amor? si;
pero Granrmatica no.
Rgin.Y á eíte mal defdperudo,
que ha dicho, ñ efto ha fabido?
Luq. Como ha vi a fufpendido
la boda, e! Rey fe há quedado,
viendo que fu imagen bella
de amor el Principe inflama,
como al que foplan la Dama,
porque no.comió con ella.
Rchi.G ran defdichal.
pero ya fe v,i emendando;
porque andan todos echando
juicios lobre íu locura:
todos traen gran alboroto,
con que defecamorarle,.
y en efto di ya nri voto..
Re:n. Pues qué has dicho tu?
haq. Yo digo,
que el reruemo que ay mejor,
para quitar fe el amor,
es el calarle contigo.
ri«t.Pues elío no es necedad?-
fid'F» eres el tjiejor teftioo
de que es ver Jadío que digo.
Yo vi tu hermofa deidad,
y quede, al verla, lín mi:
cáseme, y con fer liviano,
deide que te di la mano,
no me he acordado de tí..
%ien quiere a' fu Dama bella,
V por temería perder;
iendo prepria fu muger,
«imponible perdería.
r '"° s 7 m ss medro que efepir
t** <fcfea amaran ’ ^
i
T>¿ Don Astgnftin
pwjoc iT rtmeJ;o.£f seaCrr.
que no le pcc.ie morir.
T no ay mas que encarecer,
que haviendola <3 afido.
ay Do-Sor, que no lia podido
enviudar de (ti muger.
yiír.?ars machos hombres no iu hiri^o,
que fe mar ¡ó fa tnuger»
i» j.De rabia da no pode»
enterrar a fu marido:
mas el Rey viene, leñora,
y el te dirá fa defvelo.
tteín.Qoc barí el Rey? raígame el Cido;
mas yo también, qaé haréacra?
Sale el í «7-
Seleue. Favor al Cielo le pido:
3 ué intentara mi cuidado,
el Principe enternecido,
de mi afeito provocado,
v de fu culpa ofendido?
Fuerte empeño a mi grandeza!
Pero la Reina ella aquí.
Señora, a jui vueílra Alteza?
■Sf/n.Yo, leñor, qae os tengo en mi,
os miro fin estrañeza.
Y/w. Cierto, que el Rey es briofo:
de galan eftá hecho un brinco;
y es moro que aun no es roñofo.
Luj. Es, que como anda zelofo,
fe ha pu.ftodc veinte y cinco.
Rota. De temor, de hablarle dejo ap.
Sr/r»r. No sé .i quien pedir coníejo. tep,
Ijcj.Todo efto parara en gozo.
T/ít.Cot qué?
JLaq. Coítque aquefte viejo
no quinara fer tan mozo.
Ros.Mas tri'le, y fufpenío aora,
parece, feñor, que os vi,
que otras veces. SeUuc.Si feñora,
porque la caula empeora:
retiraos todos de aquí. vanC.
■Se.'ovr.Ffto ha de fer, mis antojos »f,
cedan oy i mi io.siego.
ir «.Temblando efloi los enojos ap.
del Rey, nue efta por los ojos
cchaneo 'lamas de fuego.
Saleut .Señora, yo os venga a habit-
en un cafo tan atroz
que no se como empezar,
por.Tue temo oo acabar,
lio cu; me fáltela voz.
* Mor oto.
El e mp eño, qae o» *e€er*j
es, feñora, lo primero,
entre vueftra eltimactoo,
y mi prorrit obligación,
y lo que al Principe quiero»
Mirad en tal competencia,
qtté razón avra que quadre»
de vueftra fe ala decencia,
de mi amor i la violencia,
v la obligación de Padre,
En empeño tan cruel,
no fe vio pecho ninguno.
Padre, efpofo, amante, y fiel;
pues enrre mi, vos, y él,
oy he de faltar al uno.
Falcarme a mi, es tyraaia;
faltarle a él, impiedad;
faltarle i vos grolTeria:
mirad, feñora, qué haría-
aqui vueílra voluntad?
Y porque mironfüfioo
fepais del todo, feñora,
del Principe la pafsion,
es que os rindió,»! corazón;
por vos pena, y por vos llora»
No os turbéis, que folo eftán
fus yerros en el acierto
de lu amor, tras él fe van,
fin fer culpa del imán,
las liviandades del yerro.
Apenas, feñora, oí
tal delito, quando entre
á verle, a matarle fui:
mas no pude, y efto fue,
porque no me habló, y le vi,
que como yo iba ofendido
de cir lus ciegos antojos,
y le vt callar rendido,
vieron fu pena los ojos,
y no fu culpa el oido.
Viéndolo que le maltrata
íu pena, no olio mover ‘ .
al golpe la m^no ingrata;
y dixc: Si ella le mata,
qué me queda á mi qce hacer?
Si luEftrella le deftina,
a eñe amor, y es un asi igo>
Cite vence ¡o que le ir-chai,
iu pafsion ani^s es ¿¡gira
de premio, que de cr-ligc.
Y pues c: ciírtí ene no
i i t Antlocho , y Séleuc9.
filé elección, fioot violen;*
deftino, que learraftró
de fa pena, debo yo
premiar ei entendimiento»
£1 empeño es bien cruel,
pues elpero entre los dos
verme fin vos, y fio él;
sus me veo fiendo infiel,
fia mi, fio el, y fin vos.
Vos os haveisde mirar,
como luya, defde aquí,
que yo no he labido hallar
otro modo de no eftar
fin é!, fin vos, y fin mi.
Y no penfeis, que infiel
falto á vueftra eftjniacion,
por quererle mas I el,
que atsi osdoi el corazón,
£n él, t'eñora, os soffeo,
donde le tengo mas fiel,
y él me tiene a mi configo;
lograd, pues, elle defeo,
porque afsi Tolo me veo
con él, con vos, y conmigo*
Y fi acafo ini aflicción
fe dexa reconscer
en tan dura partición,
firvame de intercéfsioit-
lo que me veis padecer.
Cielos, fi efto fera induftría ap,
del Rey, por faber (í ay caula
en mi pecho de fu amor!
Señor, vueftra voz me halla
fin voz para refponderos;
porque efta, que alienta el alma#
es un eco de la vueftra,
donde fo!o al pronunciarla»
el ufo no mas es mío,
Y vueftras ion las palabras.
Defde que á fe r vueftra efpofa
isetraxo mi fuerte ingrata:
▼ice yo fin alvedrio,
porque todo os le dio el alma,
quedando folo la paree,
que á mi obediencia le bafta»
Quien vive fin alvedrio
no tiene acción voluntaria;
▼os, que le teneis por mi,
fi efta es fentencia, aceptadla,
Y fi es guft*. agradecedla;
que en mi voluntad quitada
la parte, que os obedece,
roda la demás me falta,
Seleuc. A que mal tiempo, feñora,
hace de hermofuras tantas
demoaftracion vueftro ingenio,
pues oy la pierde, y las halla
mi amor; mas agradeciendo
la agudeza, y la templanza
con que me haveis refpoudido,
licencia os pido, que vaya
á hablar al Principe en efto.
Rc/».Tampoco efta circunftwcia
alcanza mi voluntad,
foio en mi obediencia manda.
Sale Luquete .
¿r^.Señor, el Principe ya,
fabiendo que tu le llamas,
de fu obediencia alentado
entra en tu quarro. Seleuc. Efío falta
por vencer en mi pafsion,
Luq- Aquí fe ha de ver fi ama
mas i la Reina, que al hijo;
pero G fu amor le iguala,
lo que yo hiciera feria
partir por medio a la Dama,
Sí/e«c.Dexadnos Tolos, feñora.
’B.ein. Yame voi: albricias, alma! ap. ■
Terrible acción herefueltoí ap.
Re/». Dicholas fueron mis anfias 1 ap.
Seleuc. Lo que he dicho aun no he creído!
Re/». Ya e'l viene, quien le avisara! vt
Sale Erijiftrato, y Antiocho.
Sr'tjifi. Aquí, feñor, os efpero.
dsf.No fabeis á qué me llamas
Irijtjl. No feñor. ^«/.Temblando llego#
£« 2 - Vi ve el Cielo, que efta es maula.
Ant.A vueftros pies, gran feñor,
vengo á ver lo que me manda
vueftra Alteza. Seleuc. Llegad filia,
Tentaos. Ant. El Cielo me valga! ap,
Seleuc. Retiraos todos abra.
Luq. Si el Rey fe hace hombre la faca,
que mi amo tiene mal juego;
pero fi el Principe arraftra,
ha de renunciar el vie jo,
con que la polla le gana. vafe.
Seleuc. Temblando eftoi de mi mifinO)
quiera el Cielo, que mí faña
, en ia reprehensión fe témple.
■¿nt.Co r. el Temblante me efpanta. ap.
Stieuc. Y a vos, "Principe, fabeis
tes cu id ados. qoe «*e Canfín
vueftros males, ctks mis boda#
foto per tos fe dilatan.
To aplicando '.os remedios»
que Jebe U vigilancia
«e mi amor, i vu cifra cora,
conocí Je ludirás anisas
U caufa por el efcGba,
tuyo do or llegó al alma,
tampoco ,ieel ofendida,
que i traición tan defafad»
no fopo hacer refiftencia.
que a ingratitud tan mana,
aun prevenido en el golpe
fuera difícil hallarla,
yo, en fin, se vueftra dolencia»
jfnS.S cnor.
Seleac. No me habléis palabra»
qoe mi enojo. fo!o, á oirme,
V no a relponderme, os llama»
Ant.Dc picd.aferé, feñor.
í «/«»<-. Ella di igencia os valga»
para que aqui no os abrafe
e I fuego de mis palabras:
pero fi para ofenderme
tuvifte dureza tanta,
poco os roñara el ler piedra.
Ant.Si hará , que yaeftoi fin alma. ap.
5c/»*c.Supuello, que ya os he dicho,
que he conocido la caufr
de vueftro mal: ya también
labréis, que sé vueflra infamia»
vueftra infamia: no extrañéis
en mi labio ella palabra,
que mas deshoaefta ha iído
»ne lira culpa; y fic'odo tanta»
por no mataros con cita,
no me atrevo i pronunciarla.-
Como Padre, como amigo,
V como Rey, ov- fe hiíia
de vueftro Rey ofe n dida
la Mageftaj toberana.
Cómo, hijo, vuelen culpa,
fácrilcgamente diada,
fue contra Dios, contra mi,
y contra si mifma ingrata:
C^icn pierde ai Padre el refpet#,
a fu milmosér ultrajar
poes a quien perdonara,
quien a si mifmo Ce agravia:
Mas de las eres, eiu culpa
v
T
Augufí’m Morete.
es La mas ocafionaás,
pues á ella alen tai os podo .
de mi piedad la efperanza»
Como amigo, haréis faltado
a la fe: aquí le adelanta
vueftro delito, pues fue
agraviar mi confianza.
Lfta culpa es la roas torpe:
con que fiera fe compara,
quien de la fe, que le entregan»
ale el puñal con que mar al
Mas también aqui ay motivo»
ti vueftra traición tyrana
vió con el amor de Padre
la obligación disfrazada.
Como Padre, y como amigo»
yá os movió la confianza
de mi amor; mas como Rey,
que os alentó i injuria tan tal
Vos olíais poner los ojos
en quien es dueño del alma,
cuya imagen ledamente
venera temblando el Aíial
Al pajfe que el Padre fe va enejanda,
el Principe retir ando la filia ,
Ido loi yo Seleuco, quien
dió a Alexandro con fu efpada
mas Coronas, que vaflallos
tienen fugetos mis plantas?
Del brazo, que el Orbe alfombra»
folo con el amenaza,
vos el golpe delpreciais?
No fabeis, que imaginada,
es cometida efta culpa»
No pudiíleís contratarla
primero, que confcntirla,
J no dar a voefiras anlias
tanto lugar en el pecho»
Vos entregáis toda el alma
á defeo tan injufio?
Que II yo le imaginara,
fbllcicadode vos,
no tiene gotas el agua,
la tierra arena, ni el aire
tiene atomos, qae igualaran
los pedazos, que «hiciera
en la abraladora Mama
de mi aliento, vive el Cielo,
que ya volcases exhala.
Arroja^ el Principe a l»s pies det R e y,
Axr.Paore mió, P«4rc mío*
y»
n
yá yo eíloi a raiíhas plantas,
íi coa la voz me haveh muerto,
ele qué firve la amenaza?
Y i yo me óaefOjieñor,
el corto plazo, que feita
a mi vida, os ¿aerifico,
y la rindo á vueftra eípada.
Selc;tc.El alma ine ha enternecido,
Hiio ; á mis brazos levanta:
O mal avan^mis enojos!
Que te ha de quitar, quien trata,
para quitarte la trida
Se delpojarle del alma?
Hija, yá el alma te he dado,
mira h la defeabas,
íí yo mas te pi|edó dar,
ni cu de mi mas aguardas.
írlnf.Que es lo que dices, feñor?
que ini temor me acobarda.
í*!#«c.Hijo, qne ya ellas calado,
Ant . Todo mi aliepto me valga;
Con quien, feñorí
r tiene. Con la Reina,
mira íi tifáraor me arraílra,
mira íiámi piedad debes
la traición con que me agravias;
mas no me quiero acordar
de lo quete culpa, baila, ,
que compre ya rus alivios
tana colinde ruis añilas,
que para morir con ellas.
Tiendo lo que te maltratan,
á tu pecho fe las quite,’
y á ¡ni corazón las traiga.'
T Ant . Válgame el Ciclo] qué eícuchoí
yo debofineza tanta
a mi Padre? Qué fu amor
por darme vida fe niara,
y yo no me se veijeer,
por fu amor? Aqui del alma,
de mi razón aísiiliJa,
vontraini pafsion tyrana.
Compítale mi fineza,
y pues el me entrega el alma,
íepa volverfeía yp. -
Y en competencia tan alta,
5 buen Padre, mejor hijo,
y fea mia la palma:
ene de paísion á pafsion,
vele llevada ventaja.
- eüQTj Íuípccfo he quedad»
¿íntíotbo, y
al e 'cuchar, queme ea&s ;
con la Reináis pues porqué?
Seieuc. Tu pregunta es mas extraña;
por lograr tu amor.
Ant. Qué amor?
SeUuc.Vaes la pena,que te mata,
no es eftar enamorado?
Ant. El Cielo, feñor, me valga!
Déla Reina yo? Seleuc. Que dices?
pues no es amor quien te acaba?
Ant. A mi, feñor? Qnando, ó como?
Sr/f"r.Hi¡o, mira fi ine engañas,
por relpeto, qu^es en vano,
pues la coila de mis anfías
tienejiá el corazón hecha.
bíuf.Señor, quaedo amor caufára
mi pena, fuera á mi prima,
pues mi pecho la idolatra.
Y porque creas, que es cierro,
que mi mal tiene otracaufa,
yo me cafare' con ella,
que acafo con latmudanza
de diado, la avréjea mis males.
Seienc. Qué me dices?, ..
^íní.Que te engañas.
5e;’«;t.Hijo, es cierto? ...
Ant. Si feñor,
y fi lo dedas, qué aguardas
con tan fácil experiencia?
SeleucMifo, atrojarme a tus plantas,
para pediste perdón
de injuria tan mal penfada,
el alma, que yá en fufpiros,
y en fentimientos te daba,
te la daré en alegrías,
pues me la vuelves con tantas:
Iré a prevenir tus bodas, .
y las mías; que-dilata » - i
tu íálud con ella dicha,
haganfe juntas entrambas:
A avilar voi a la Reina.
'Ant. Señor. ’ ■ ~
Seleuc. No me habléis palabra. vnf.~
uásr.Valgame el Cielo! que he dicho? -
Y á con la Reina ft cafa ¡-.'.Cex.
mi Padre? Si,-y yá mi vida
toca al puoS> donda acaba: •• :
ya murió mi amor déf todo. , :i -’
Si también: ay, trilles anfías!
Pero yo, por quémequexa?
Como mi valor díls»aya?:¿
X
4
. 1 .
;j|
.it
s*
T)t Den Avvufí
Y a rt ella rsren ra'irnte,
ese roe me’» i dctpreciarli,
eco tanto valer, iota,
corno aquí roe de:ampafaí
No hito acoi n-.i corazón,
con generóla arrogancia,
lo o ; cc i ia razón debía?
Pu.s efle aliTicrme bafta.
Muera yo mil reces, rocera,
y efta propenííotrtyrana
trk-mphe en roi de mis ientido»,
pues como Reina dos manda:
pero ti yo le cntmgué
mi cor-too ala cinta
de mi •’o'or, mi clTa ría,
rumo ageno 'eultraja.
Ya no era m o, leyó era,
y en dar tu vida a las flama»,
ofender lo q*e rro es mió,
es la pena que roe mata.
Mas mi Padre no es primero»
Ai s i la razón lo manda:
pues ti la raron lo afirma,
quien es el que la contralla*
La razón no es la que reina
en las potencias del alma,
y en los fentiJos dd cuerpo,
pues todos-ios araflalla?
Quien contra ellos fe conjura?
Quien fus decretos quebranta?
El Pueblo de los temidos,
que la rol untad tyrana
contra fu Reina acaudilla,
V fediciofa leranta
fus efpiritus rebeldes,
que como Plebe alterada,
tin freno, que los detenga,
entran acato en fu Alcázar,
v cencía ley, y jodiida,
la noble razón arratlran.
Pues acui de la nobleza,
que a la razón acompaña
ditrurfe, ingenio , y prudencia,
que las principales bata*
íois de aquella Monarchía,
traición, que la Reina matan:
yá todos eftan preferí tes,
ya la defienden, v amparan.
La razón fe fortalezca,
y al tumulto de las anisas
Cierre el ©bidolas puertas.
¡n Mareta.
y la Tilla las ventanal-
Va eftan cerradas jues mrrem
6 algún traidor efti 01 cala *
La V oluncad. coico £'fg a »
quedo dentro de la cata,
pr- tla ella: pues muera aor*»
v a ,ui la traición fe acaba,
que muerta la voluntad,
todos ¡os otros Jeimaya*»
SaU U RfJJM.
Reí». Principe,
aísií .Señora: ay Ci dol
Acra. El labra yalo qoe palla:
mas á mi decoro importa
dilsimular: No ay mudanza
en vuellro mal? Como os va?
ylaf. El corazón me arrebatan
fus ojos: ay de mi triftel
que aqui la ñrzon fe acaba:
porque efla es otra traición,
que eftaba oarlo en la fala. ^
Reía. No refpondeis? -f»t-Yo fe ñora,
contra mi ( el Ciclo me valga 1 }
mi amor (fin vida refpiro ! )
Os perdió ( eftoi bn alma! )
mas qué he de hacer, fi de aletC
cíli la razón cercada!
Que como era contra ella,
no cerraron de fu Alcázar
los ojos, y los oídos,
las puertas, vías ventanas.
Re/B.Que decís; que no os entiendo*
¿{nt . Que ya mi Padre me daba
la vida, inas mi refpeélo
no fe atrevió i dicha tanta.
Yo me reíolvi á morir,
nO pense, que me cofiara
unco dolor; mas al veros,
ya el corazón me trafeaíTiu
las flechas de tueftros ojos,
pude volver, y no quife:
yo muero, mi vida acaba.
Rcin.Qiie es lo que efcuchoiha traidor;
que has muerto á quien no pee labal
aluc.Scnorá, leñora rola,
vos, que eflais viendo mis añilas,
emendad lo que yo erré,
ti me ama ¡s. Rrrn.Locura extraña*
que decir, íeñor, yo amaros?
¿Lní- Pues fi el Rey con vos me caía,
•o podéis amar ? RA.No $c.
jUC.
Am - Como r.o?
fu?». Si el me <#s¿ra>
irc volviera el.alvedrío,
que es lo que aora rae falta
para laber lo que hiciera.
^íwr.Bi n hacéis _,vueftra cooítancia
le da exemp'o a mi refpecte;
muera yo, y viva fu fama.
Yo leñora, me retiro,
lo que os pido en raí defgracia,
es, que laftima tengáis
de rai muerte defcichada;
Re?"».No podre, que?ya.tambien
moriré: ha p'alsion tyranai .
Ant. Que has dicho;
Que decís? Rcire.No digo nada»
Ay! amoQQue tfcucho?
.*í»?.Pues qué decís de morir?
Rci». Que (i e! Rey -piadofo trata,
de daros a vos la, vida,
por qué deí preciáis la gracia?
’ALnt . Decís bien; mas no decís,
que fu refpeého me ataja:
pero eíTo es qtando no os miro;
que en vucftrr.prcfer cia el alma,
yo r»osé loque me digo,
y en la violenta boi rafea,
que la nave del diferirlo
Correaqui, fi amor amaina,,
es fuerza hacerf pedazos,
arboles, velas, v xarcias*
A Dios, peñera.
jReire.Afsi os vais?
Ant. Es forzefb.
Reire.Porqeé caufa?
Ant . Yo no puedo reííftinne.
Re/n.De qui n?
Ant. De vueílra cfperanza.
Reire.Yo en qué ¡a-tengo?
Ant. En mi muerte.
Rei».No fois ves el que la gaula?
Ant.lLl enfermo, a quien la fed,
de calentura le abrafa,
e! agua, que fe prohíben,
pide con voz Kurtimada.
La que le efsifte, piadoíá,
enternecida á fus añilas,
le dá e! vafo por alivio,
y con fu piedad le mata.
Yo foi el enfermo aquí,
a quien el amor abrafa.
eitco »
cea la ardiente calentara
ce fus encendidas llamas.
Vos que me afsiíiis piadoía,
ovendo mis trilles anlias,
cu el vaio del afeito
me ponéis, en vez del agua,
el cryfl.il de vueftra mano,
que efta ardiente fed apaga.
Yo veo en ella mi alivio,
ella brinca mi cíperanza,
yo a mi fed me precipito,
ella fe acerca a apagarla.
Yo mi peligro rezelo,
vos me cumplís la templanza;
yo de feditnto eftoi ciego,
el labio al cryftal me llama*
^ 0 le procuro, él fe llega,
yo tras él voi, él me aguarda,
yo me abrafo, y el me alivia,
yo le bufeo, y él me mata.
Pues para que no fe pierda
lo que por perderfe falta,
C algo ay que no elle perdido,
huya mi amor fu elp*ranza;
que quando yo aya terp piado
la ardiente fed, que me abrafa,
qué importa, que mfarnor viva,
h me ha de faltar la tama? vaf.
Re?». Ay de mi j Principe, efcucha,
no huyas ele, mi, no re vayas:
ha Griego rraitior! qué lias hecho'
Trova, la Ciudad de¡ alma,
quanuo introducidle el fuego,
que mi corazón abraía.
^ iendo arder á misfenridos,
huyes cobarde la llama?
Aora ( ó Cielos í) me dexas?
Aora cruel me faltas?
Plegue i los Cielos, tyrano: »
Pero qué digo? quien habla
por n,i? foi yo quien lo dice?
, /> Di °s, que necias palabras!
ble he olvidado yode mi ?
Pues, mi entereza, no baila
a referir eñe incendio?
Por mas que en mis venas arda,
apagúele mi refpe&o,
abra el decoro ¡as arcas
e a gua, qu? prevenidas
para eirtos riefgosr'qué aguardad
-"P de mi¡ que estar de ya.
1 • - r ■" v. ■ ‘ 'f ' • -*•. í . jjhM¡k
ccí ya del fcberbio Alcaiar
¿el difcnrfo» llamas brotan
claraboyas, y ventanas.
Del chapitel ai cimiento
are en va las torres altas»
y ¡obre las miimas corres
alian otras torres llamas»
y arlen fruas, y cornilas»
y arden linteles, y ¡ambas,
y el aire Je tai luljíiros
eocicnJen lo cae le apaga.
Que fe abral ao mis iuipiros;
fuego, fuego.
Sale Luquete con ceden**
Ix^.Aqui ella el agua:
acia donde ella el fuego?
qué fe quema}
írjK.Soccrraroe el lofsiego:
fuego aqui? Lay.Si, fenora:
fuego ay, (¡no es pulía, que tu aora ’•
fuego citabas diciendo.
Rcin. Deberlo de foñar.
L*q ■ Alil lo entiendo» »
que para fer durmiente,
vengo yo de beber baílntcmente,
y á la (alud de la boda. R«»-Que ’oodaí
íuq. En ello eftis} La Corte toda
ov fe cafa a deítajot
todo Palacio xa de arriba a baxo:
oo me tcs con cadena: yo eftoi loco
que tanta boda me parece poco
el no honrarla también con los tobillos,
y he citado per traer cadena,y grillos.
Roe. Quien fe cafa? Yo muero i pena tanta.’ *f‘
Luq. El Rey, la Reina, el rtincipe , y la Itifa ntai
y como yo he bebido,
que le cafa la gata he preíuncáo;
porque, fegun entiendo» .
nus de treinta candiles eíloi viendo:
todo Palacio es boda.
T íi-J. i termenro, y do'or el alma toda,
lai y. Roda influyen los Afttos de la Efphera»
y ñafia mí lavandera»
que fiempre me los trac deshermanados»
los eícarpmes oy traigo calados.
Tu, leñera, — > — - — — >
rn ¿asrtto.
como que nada ve. tn'r ifo
27
no vas a prevenirte ?
Mira, que ay dos mi! colas en las bodas»
y has de llevarlas prevenidas «odas.
Reía. Y que fon; Loy-Una novia ha de ir nubada
derrengándote ai modo de cardada ,
Iterar La ritla gorda, y ¿e eñe moco.
Bu cada pie meriendo una tre, m*ía,
que parezca que van a a noticiarla.
Si la dixeren algo, el abante»
es refpuelta tapándole el hocico;
r.o efeupir, f¡ ay üüra, adentro chupa,
nuc r.o ay dorcel’a , que la boca efcr.pa»
Tierna de ojos, como el hervor ce olla,
y fi no ay llanto, dáríe con cebolla;
y en viendo al Cura, reclinando el moño
quedar mas colorada, que un maoroño»
v o.lentando decoro pera el necio,
Áucir lulpiro, reioilar mui recio:
y porque el auditorio mas le aturda»
trocar las roanos, y alargar la zurda.
Decir el si, quedito, y encredtentes,
que apenaste perciban tcs oyentes:
porque (¡luego el, novio no ¡eagrada,
peeca decir defp.ues, que fue forzada.
Y con ello volver lufpcnla, y muda,
aunque eíte mas alegre, que una viuda,
cumple todas las leyes de la fiefta,
y vá el novio diciendo: qué modefla!
Pero It no le agrada fu contorció;
á dos melesle dicoaeL divorcio.
Snte tuda la Compañía con cadenas,
la Mu fie*, el Rey, y Afirea
detrás.
Retn.Cielos, fin almaeíloiL
L*y. Pero la boda
entra en tu quarto toda;
la Mulica no ves» ay Dios, qué bulla!
que ov tiene entrada toda la garulla.
1,1» fie. En fus apacibles ñudos
enlaza amor ella vez
las hermofas Mageíhdes
déla Rofa, y el Clavel.
Sri’e/íf. Liega !, fenora, a mis brazos
don-le con lazo améralo
es reítiruya la dicha,
que nuevas albricias cobro.
RfÍB.Yo, feñor. foi quien la gana:
alientefe mi decoro, ap.
y afeóos dulces parezcan
los que Ion trilles Sollozos.
Afirea.Aunr.ccrco mi Tintura,
que es tan grande el alborozo
con que me acerco a la dicha,
que como mía la ignoro.
Se/earJ)cl Principe entrad al quaxto,
donde
li "
¿onde entrambos iefpotorioí
Te celebren, repitiendo
el dulce apiauio, que gozo.
'Mufic. En ius apacibles nudos
enlaza amor efta vez
las hermofss Mageftades
de ia Rola, y el Clavel.
SMc al encuentro Erífftrato,
^~ ri ff -Como, ienor, te permites
¿teftivos alborozos,
quji'do el Principe efta ya
en ;r:s poftrcros ahogos?
Stic;;:, ari ífftrato, qué dices?
"Enf .Señor, que apenasen proprio
c- -u guarió le desafíe
prevenido e! deipoicrio,
q uando de un frió íudor
Ci cuerpo cubierto todo,
enua mortal parafiímo,
le arroió fobre mis ombros:
Señor, t! queda muriendo.
Seles:. Como es eflo, íi mis ojos
en efk inflante le dexan
tan contento, y can briofo,
ose nunca le vi mas libre
de fus niales rigorcl'os?
Znfjl. Señor, todo efío fue' aliento
de un pecho noble, y heroico;
que viendo tu piedad, quiere
excederla de efte modo:
él fe muere de lu amor.
Seltuc. Como puede, fíyo proprio
!e daba á la Reina ya? *
Zrijf. Siendo tu hijo, y valerofo,
¿ex andofe morir. antes
que permitir el oprobrio,
que i u pecho le imagina
en ufurpar elle logro,
Stlei c. Pues traedle a mi prefencia,
que y o á ccrcele círoi nrorrpro,
£r¡ff.S 0 ia d e aceptar, feñor.
¿mocho, y SeteiicO .
Luq.Que no es hombre de négecíojf
pues protcítarle la boda,
y' pregouariela, y todo.
S tiene. Mas me obliga fu fineza:
id por el luego voíotros:
Cielos, íi eito feri cierto!
Señora, vos es ferzofo,
que ayais ya de ler fu efpcíá.
F ti n. Si ¿1 no lo permite, como?
Luq. Prendedle, porque conlienta
las eípofas. Seiettc. De efte modo
no lo podrá refcftir.
Luq. Y a viene aqui, el feracovie,
ó ver para qué nicío.
Salen con el Prtxeife.
Ant.A tus pies, íeñor, me poftrO,
que fi he de morir en ellos
vengo á morir mas dichofo.
Se/e»c.Hijo, yo ya eftoi cafado;
y porque veas, que es forzofo,
que fea tu efpofa ia Reina,
con Aftrea me defpofo:
Sobrina, dame la mano.
Afir. Señor, mejor fuerce logro.
Seleuc . Tu á la Reina fe la da;
y porque efte nombre heroico
no pierda aqui, la Corona
de Tyro en 1’u frente pongo.
Ant.O Padre, como pretendo
competir logeneroíb
de cu grandeza! A tus plantas
agradecido me arrojo.
Seleuc. Ve ¿ ta Reina, que te efpera,
con efte abrazo amorofo.
Ant.Ya. fe ¡e doi con el alma.
Rein.Y yo con cría le tomo.
Luq.Y con efto, y con un viftor,
que pide el Ingenio a todos,
efta Hiftoria verdadera
aqui tiene fin dichofo.
I
N.
Ccn licencia; En Sevilla « la Imprenta de JOSEPH PADRINO, Me-aier
de Libro* , en calle de Genova. ******
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